Luis Ignacio Velásquez
La Asociación Indígena de Productores de Cannabis Asociación Civil (AIDPC) entregó 26 autorizaciones sanitarias que la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (COFEPRIS), emitió a favor de habitantes de pueblos originarios de Oaxaca, individuales y colectivos, para cultivo, selección y manejo de cannabis, Las primeras que se otorgan en todo el país.
En la sala audiovisual del Congreso estatal, el presidente de la asociación, Roberto Carlos Cruz Gómez, destacó que sean habitantes de pueblos indígenas los beneficiarios de esta nueva industria, que tiene mucho potencial para usos medicinales, alimentarios, industriales y tecnológicos.
Acompañado de los diputados Horacio Sosa Villavicencio, Luis Alfonso Silva Romo, César Mateos Benítez, Coni Rueda, entre otros, dijo que el uso de cannabinoides para tratar diversas enfermedades ya no es un mito.
“Hoy es una realidad que se ve reflejada en las familias que ya han hecho uso del CBD, lo que nos lleva a elevar los estándares de producción para uso medicinal y la necesidad de informar a la sociedad para una ingesta responsable”.
Añadió que el cannabis también puede utilizarse en la industria alimentaria, vestido, construcción, biocombustible, papel y hasta baterías, “lo que, sin duda, ayudarían a impulsar el desarrollo económico, tecnológico y cognitivo de las juventudes oaxaqueñas”.
En presencia de los indígenas beneficiados provenientes de comunidades como San Pablo Güilá, Yaxe, Santa Cruz Papalutla, San Juan Chilateca, San Pablo Huixtepec, entre otras, comentó que el año pasado, solamente en impuestos, el cannabis dejó 10 mil millones de dólares en diversos países y Oaxaca, por las regulaciones que ya existen en comercio exterior, podría exportar productos, materia prima, concentrados y derivados para sus diversos usos”.
Afirmó que las autorizaciones son permanente, gratuitas e irrevocables, porque lo que buscan es que se regule el uso de la planta y se permita a las comunidades originarias ser los primeros en obtener las licencias que permitan la producción de la misma, por lo que ahora llevaran a cabo el proceso para la adquisición o regularización legal de la semilla de cannabis.
Aseveró que el cannabis no solamente tiene usos lúdicos o recreativos, “puede ser el motor del impulso al desarrollo oaxaqueño, pues puede servir para medicinas, alimentos, para vestir, de muchas formas, y este día las comunidades indígenas estamos listos para ser parte de su producción en la entidad”.
