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Madre oaxaqueña vive el 10 de mayo entre lágrimas

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Foto(s): Mario Jiménez Leyva
Redacción

Por Alexandra Zolorio

Mientras el resto del estado celebraba el Día de las Madres, para Francisca Ramos Bautista este 10 de mayo marcó una dolorosa efeméride: diez años de la última vez que vio a su hija Yesenia. Las lágrimas que brotaron de sus ojos no fueron de alegría, sino del profundo vacío y la persistente angustia que la acompañan desde aquel día.

Acompañada por su esposo, Esteban Pascual Cervantes, y arropada por otras mujeres oaxaqueñas unidas por el mismo sufrimiento, Francisca marchó este sábado por las calles de la capital. En su lengua materna, elevó una plegaria desgarradora a las autoridades: "No se olviden, nos falta Yesenia".

Con la voz entrecortada por el dolor, Esteban Pascual rememoró la última vez que vieron a su hija: "Fue un domingo 10 de mayo de 2015. Vino a visitarnos y regresó ese mismo día a Tlaxiaco por su trabajo. El lunes y martes transcurrieron con normalidad, pero la tarde del martes 12 de mayo, Yesenia desapareció sin dejar rastro. Hasta la fecha, no sabemos nada de ella".  Esteban ha sido el soporte incondicional de Francisca en una búsqueda incansable que no ha arrojado resultados.

"Hemos ido a todas partes: Oaxaca, Huajuapan, Tlaxiaco... en todos lados y hasta ahora no hay solución", lamentó el padre, con la mirada cargada de una tristeza profunda.

"Solo Dios sabe. Según la investigación, no hay nada. No hay paz en la casa, la silla de Yesenia sigue vacía; estamos tristes", dijo el padre de Yesenia, cuyo hogar se encuentra en la localidad de San Isidro Yucumay, perteneciente a San Juan Mixtepec, Distrito de Juxtlahuaca, en la región Mixteca de Oaxaca.

En la misma marcha, el rostro de Zenaida Martínez reflejaba una pena similar. Ella busca a su hijo, Reginaldo Martínez Martínez, desaparecido el 28 de octubre de 2022 en Zaachila. "Está en manos de ellos (las autoridades) darnos información, pero no hay nada. Es inmenso el dolor que llevamos", expresó con amargura.

Desde el Monumento a la Madre hasta el Zócalo de la ciudad, la caminata de estas mujeres valientes resonó con consignas que denunciaban la inacción y la simulación: "A nosotras las madres buscadoras nos toca enfrentar la simulación institucional... Ellos hacen como que buscan, las madres buscadoras excavan con sus propias manos".

En un día que debió ser de celebración y reconocimiento, estas madres recordaron con firmeza su papel como "dadoras de vida" que continúan luchando por sus hijos ausentes: "Seguimos siendo dadoras de vida cuando levantamos la foto de nuestros hijos desaparecidos, cuando escribimos su nombre en un muro, cuando paralizamos la calle o el sistema completo. El Estado tiene una deuda pendiente con nosotras".

La marcha congregó a diversas organizaciones de búsqueda como el Colectivo Oaxaqueños Buscando a los Nuestros, Sabuesas Guerreras Oaxaca y Buscando a los Míos, Buscando a los Nuestros, uniendo fuerzas en la exigencia de justicia y verdad.

Para Francisca, Zenaida y las demás madres buscadoras de Oaxaca, el 10 de mayo no fue un día de flores y festejos, sino una jornada de lucha y memoria, un grito desesperado para que sus seres queridos no sean olvidados y para que la justicia finalmente toque a sus puertas. Su dolorosa valentía resonó en un día donde la ausencia se hizo más presente que nunca.

En el Día de las Madres marcado por la ausencia, la marcha también recordó el terrible precio que algunas madres buscadoras han pagado en su lucha por la verdad y la justicia. De acuerdo con la Iniciativa Mesoamericana de Mujeres Defensoras de Derechos Humanos (IM-Defensoras), 16 de ellas han sido asesinadas en México desde 2019, sumándose a otras tres víctimas documentadas por el Movimiento por Nuestros Desaparecidos en México entre 2014 y 2017. La vulnerabilidad de estas defensoras es extrema, pues se las organizaciones contabilizaron 15 intentos de asesinato en el país, donde solo la fortuna evitó su muerte; en ocho de estos casos se identificó como perpetrador al crimen organizado.

La mayoría de estas agresiones se han concentrado en estados como Ciudad de México, Jalisco, Guanajuato y Oaxaca, evidenciando el peligro latente que enfrentan quienes buscan a sus desaparecidos.

"Fue un domingo 10 de mayo de 2015. Vino a visitarnos y regresó ese mismo día a Tlaxiaco por su trabajo. El lunes y martes transcurrieron con normalidad, pero la tarde del martes 12 de mayo, Yesenia desapareció sin dejar rastro. Hasta la fecha, no sabemos nada de ella". 

 Esteban Pascual Cervantes, padre de Yesenia, desaparecida en 2015

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"Está en manos de ellos (las autoridades) darnos información, pero no hay nada. Es inmenso el dolor que llevamos".

 Zenaida Martínez, madre de Reginaldo Martínez Martínez, desaparecido en 2022 en Zaachila


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"Seguimos siendo dadoras de vida cuando levantamos la foto de nuestros hijos desaparecidos, cuando escribimos su nombre en un muro, cuando paralizamos la calle o el sistema completo. El Estado tiene una deuda pendiente con nosotras".

Madres buscadoras

 

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Estados con mayor incidencia de agresiones contra buscadoras

  • Ciudad de México
  • Jalisco
  • Guanajuato
  • Querétaro
  • Quintana Roo
  • Morelos
  • Guerrero
  • San Luis Potosí
  • Michoacán
  • Oaxaca

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