Octavio Vélez Ascencio
A pocas horas de la finalización del 2021, el presidente de la Confraternidad de Pastores Evangélicos del Estado de Oaxaca (Copaceo), Víctor Hugo Pérez Díaz llamó ayer a sus creyentes a la reflexión y a replantear prioridades, así como a ponerse a cuentas con el Creador y hacer las paces con sus familiares, amigos y conocidos.
El ministro religioso sostuvo que el futuro constituye una prerrogativa de Dios, porque los seres humanos solo tienen el presente.
“Pero confiando en su amor y su compasión, podemos esperar su compañía en el desafiante futuro marcado por la pandemia del coronavirus”, asentó.
Expuso que los creyentes necesitan plantearse un futuro con la entereza y esperanza brindados solamente por Jesucristo en estos momentos, donde ha aparecido una nueva variante del COVID-19, llamada Ómicron, porque nubla las buenas perspectivas de una pronta salida a esta crisis sanitaria.
Por eso, subrayó que en estos tiempos es un hecho la inexistencia de certezas, porque todo más bien se ha vuelto dudoso y ambiguo.
“Sin embargo, millones de creyentes nos aferramos a la verdad de que el porvenir está en manos de Dios".
Frente a esto, dijo que la iglesia cristiana de Oaxaca intercede ante Dios porque el 2022 sea un año de salud y bienestar para todas las familias.
“Que la paz que sólo Dios ofrece llene cada corazón y cada hogar. Que en 2022 Oaxaca sea para Cristo”, finalizó.
