Pasar al contenido principal

¡Le dicen no a las pintas! Ciudadanos rescatan edificio histórico en Oaxaca

La actividad reunió a ciudadanos de distintas edades, incluyendo niñas y niños
Foto(s): Cortesía
Giovanna Martínez

En una acción que busca fortalecer la conciencia ciudadana sobre la importancia de preservar el patrimonio cultural, integrantes de la iniciativa "Amigos del Centro Histórico" realizaron labores de limpieza para retirar esténciles y pintas que afectaban la fachada de un inmueble histórico en la ciudad de Oaxaca.

La actividad reunió a ciudadanos de distintas edades, incluidas niñas y niños, quienes participaron en una jornada enfocada en la recuperación de espacios emblemáticos del Centro Histórico.

Los organizadores destacaron que el cuidado de la ciudad no debe recaer únicamente en las autoridades, sino también en la sociedad.

Señalaron que Oaxaca posee uno de los centros históricos más importantes del país, reconocido por su riqueza arquitectónica, cultural e histórica, por lo que su conservación representa una responsabilidad compartida entre gobierno, ciudadanía y visitantes.

La iniciativa surge en un contexto en el que constantemente se registran movilizaciones y manifestaciones sociales en la capital del estado.

Si bien el derecho a la libre expresión y a la protesta es una garantía fundamental, en muchas ocasiones estos movimientos traen consigo la realización de pintas con aerosol, grafitis y esténciles sobre fachadas, monumentos y edificios históricos.

Se trata de una práctica que se ha vuelto común durante algunas manifestaciones, pero que genera afectaciones directas al patrimonio cultural de la ciudad.

Especialistas en conservación han señalado que las pintas y los esténciles sobre inmuebles históricos provocan daños que van más allá de lo visual.

Las pinturas en aerosol contienen compuestos químicos que penetran en superficies antiguas, deterioran recubrimientos originales y alteran materiales como cantera, adobe y morteros tradicionales.

Además, la eliminación de estas intervenciones requiere procedimientos especializados para evitar daños mayores, lo que implica costos elevados y trabajos de restauración que pueden prolongarse durante meses.

En una ciudad como Oaxaca, cuyo Centro Histórico y patrimonio arquitectónico constituyen uno de sus principales símbolos de identidad, estas afectaciones representan un desafío constante.

Por ello, los ciudadanos participantes en esta jornada hicieron un llamado a encontrar formas de expresión que no impliquen el deterioro de edificios que forman parte de la historia y la memoria colectiva de los oaxaqueños.

Durante la actividad, los voluntarios lograron retirar diversos esténciles colocados sobre el inmueble, devolviéndole parte de su imagen original.

Para los organizadores, esta acción representa mucho más que una limpieza: es una muestra de que la ciudadanía puede involucrarse activamente en la protección de los espacios públicos y en la conservación del legado cultural que distingue a Oaxaca ante México y el mundo.

"Nos hemos acostumbrado a señalar lo que está mal y esperar que alguien más lo resuelva. Sin embargo, las ciudades cambian cuando sus habitantes deciden participar", expresaron integrantes de la iniciativa, quienes agradecieron la colaboración de todas las personas que se sumaron a esta jornada.

La actividad concluyó con un mensaje claro: Oaxaca pertenece a todos y su conservación también es responsabilidad de todos. Cada fachada histórica, cada templo y cada edificio antiguo forman parte de una herencia cultural invaluable que debe preservarse para las próximas generaciones.

Noticias ¡Cerca de ti!

Conoce los servicios publicitarios que impulsarán tu marca a otro nivel.