Es parte de una tradición conmemorar la Semana Santa en la cueva de barrio Lieza para llevar a cabo la escena de la crucifixión de Jesús, impulsado por Poncio Pilatos, tras ser condenado por las autoridades religiosas, según relatos de los Evangelios.
Subir a la cueva de Lieza se ha vuelto parte de la tradición que año con año atrae a curiosos, devotos y visitantes de diferentes partes del país, la escenificación tiene lugar un viernes, tradicionalmente durante la Pascua judía.
La comunidad católica del barrio realiza el tradicional viacrucis desde lo alto del terreno pedregoso lleno de espinos y matorrales que dan un panorama ensombrecedor; un espacio que empaña, entristece y resta de claridad y de alegría a un estado de ánimo.
“La población católica de Lieza se prepara llevando a cabo los últimos ensayos de lo que será la representación de una de las actividades más importantes de la Semana Santa: el viacrucis”, dijo Melesio Martínez, vecino de Lieza.
Este año, la religiosidad se encontrará en la Cueva, una caverna que data de tiempos antiguos y que los habitantes han adoptado para escenificar la crucifixión de Jesús.
Durante el Viernes Santo, cientos de feligreses suben a la caverna, siguen al personaje que representa a Jesús cargando un pesado madero. En cada una las estaciones del recorrido se desarrollan los pasajes de la biblia donde recrean el sufrimiento de Jesús en su camino a la cruz.
Los creyentes aseguran que a lo alto del cerro de Lieza esta una cueva y en su interior se aprecia una cruz. Según la tradición oral se cree que la persona que sube la cruz es en pago a una manda. Durante el trayecto se reza un rosario hasta llegar a la cueva.
En el interior de la cueva hay una capilla donde llegan miles de fieles de los diferentes pueblos de Tehuantepec cada año.
