El Senado de la República hizo un llamado a la Cámara de Representantes de los Estados Unidos a reconsiderar la imposición de un impuesto del 5 por ciento a las remesas, en el marco del proyecto denominado The One, Big, Beautiful Bill, que impulsa el republicano Jason Smith.
La presidencia de la Junta de Coordinación Política, la Mesa Directiva y los coordinadores de las fracciones parlamentarias de todos los partidos representados en la Cámara Alta, calificaron la medida como arbitraria e injusta e hicieron un llamado al legislativo estadounidense a reconsiderar reflexivamente esta propuesta, que dañaría la economía de ambas naciones. Y que, además, es contraria al espíritu de libertad económica que dice defender el gobierno de Estados Unidos, y que permea en los acuerdos sobre libre comercio de América del Norte.
El senador oaxaqueño Antonino Morales Toledo señaló al respecto que gravar las remesas que envían los mexicanos al país desde Estados Unidos es un acto discriminatorio y propagandista, que no beneficiará a los estadounidenses, pero sí generará una vulnerabilidad en los sistemas financieros de ambos países con un mercado negro que podría ser empleado por la delincuencia organizada para el lavado de dinero.
Aseveró que el partido republicano en la Cámara de Representantes de Estados Unidos presentó un plan fiscal con medidas para, supuestamente, obtener nuevos ingresos, entre ellas, un impuesto especial del 5 por ciento al envío de remesas a personas en el extranjero. “Este plan es abiertamente discriminatorio y racista, porque afecta a extranjeros con residencia irregular en Estados Unidos pues, además del impuesto a las remesas, les restringirá el acceso a créditos fiscales o a programas como Obamacare o Medicare”.
Reconoció que la posible reducción en el envío de remeses afectará la economía del estado de Oaxaca, sin embargo, confió en que la medida no prospere y, si fuera aprobada, hay la determinación del gobernador Salomón Jara Cruz para implementar medidas para aminorar el impacto en la economía familiar de las y los oaxaqueños.
Morales Toledo aseveró que la acción que impulsan los republicanos es injusta porque las y los migrantes ya pagaron impuestos como cualquier trabajador estadunidense y, además, pagan comisiones por los envíos sobre el dinero que mandan a sus países, de modo que resultaría un doble gravamen.
“Pero un aspecto muy delicado para México y Estados Unidos radica en que gravar las remesas llevaría los flujos de dinero hacia canales informales sin regulación, y poco seguros con riesgos de lavado de dinero, además de posibles triangulaciones a otros países”.
Cabe señalar que, en el primer bimestre de 2025, el valor de los ingresos por remesas que llegaron a Oaxaca alcanzó los 9 mil 119 millones de dólares, cifra ligeramente mayor a la de 9 mil 68 millones de dólares observada en igual lapso de 2024, lo que significó un alza anual de 0.6 por ciento.
