Oaxaca de Juárez se encuentra en la posición 16 de 23 ciudades con una población entre 500 mil y un millón de habitantes, según el Índice de Competitividad Urbana (ICU) del Instituto Mexicano de la Competitividad (IMCO).
La capital del estado está marcada por un semáforo naranja, indicando competitividad media baja.
En 2023, algunos de los indicadores en los que la ciudad se ubicó en semáforo rojo incluyen secuestros, residuos sólidos, agresiones a periodistas, cobertura educativa, percepción de corrupción e informalidad laboral.
El ICU se compone de 69 indicadores agrupados en 10 subíndices y evalúa 66 ciudades que albergan a más del 62 por ciento de la población mexicana. En esta edición, las ciudades mejoraron en promedio en el subíndice de Derecho y Aprovechamiento de las relaciones internacionales, mientras que en otros subíndices el desempeño fue más estable.
En el subíndice de Derecho, Oaxaca de Juárez ocupó el lugar 15 debido a la alta incidencia de secuestros, delitos y robos de vehículos por cada 100 mil habitantes.
En el rubro de Medio Ambiente, la ciudad se ubicó en el lugar 16, destacando la generación de 1.16 kilogramos de basura por habitante, aunque se mantuvo en verde en desastres naturales por no registrar declaratorias al respecto.
En el sistema político, Oaxaca de Juárez obtuvo el primer lugar, gracias a la organización de la sociedad civil y la participación ciudadana. Sin embargo, fue mal calificada en agresiones a periodistas y percepción de corrupción estatal en las zonas urbanas.
El ICU 2023 es una herramienta valiosa para ciudadanos, gobiernos, organizaciones de la sociedad civil y líderes empresariales, ya que identifica áreas de mejora en las ciudades.
A nivel nacional, una de las mejoras destacadas en el ICU fue en el subíndice de Derecho, con una disminución en la tasa de homicidios (de 33.4 a 33.1 por cada 100 mil habitantes) y en el robo de vehículos (de 3.2 a 3 por cada mil vehículos registrados), así como un aumento en la percepción de seguridad (de 35.4 por ciento a 37 por ciento).
No obstante, en términos de retrocesos, en todas las ciudades examinadas al menos el 60 por ciento de la población adulta percibe que hay prácticas de corrupción frecuentes y muy frecuentes en su gobierno, con un promedio superior al 80 por ciento.
