Alexandra Zolorio
La comercialización y el consumo de huevos de tortuga marina están prohibidos por la ley en México. Esta prohibición se debe a que todas las especies de tortugas marinas en el país están protegidas y en peligro de extinción.
El consumo de huevos es, de hecho, una de las principales amenazas para estas criaturas, ya que apenas el 5% del total de crías llega a la edad adulta.
La recolección de huevos de tortuga, incluso para consumo personal, contribuye drásticamente al declive de sus poblaciones, al ser extraídos de los nidos antes de que puedan eclosionar.
Más allá del devastador impacto en la conservación, el consumo de huevos de tortuga también representa un riesgo considerable para la salud humana. Contrario al arraigado mito de que poseen propiedades afrodisíacas —una creencia desmentida por expertos en conservación—, los huevos de tortuga pueden contener altos niveles de contaminantes como metales pesados y bacterias. Su alto contenido de colesterol también los hace perjudiciales para la salud, especialmente para niños y mujeres embarazadas, quienes son más vulnerables a estas sustancias tóxicas. Incluso pueden estar contaminados con salmonella.
De acuerdo con el Artículo 420 del Código Penal Federal, la legislación mexicana es clara y contundente: quien ilícitamente recolecte o almacene productos y subproductos de tortugas marinas (como los huevos) puede enfrentar una pena de uno a nueve años de prisión y multas que van de los 300 a los 3,000 días de salario.
Además, si esta actividad se realiza en un Área Natural Protegida, se aplicará una pena adicional de tres años más de prisión y hasta mil días de multa adicionales.
La Ley General de Vida Silvestre también prohíbe la posesión, comercialización y consumo de huevos de tortuga marina, estableciendo sanciones para quienes infrinjan esta ley.
Por tanto, consumir huevos de tortuga es un acto ilegal y perjudicial, tanto para la conservación de estas especies vitales para el equilibrio de los ecosistemas marinos como para la salud humana. Existen alternativas nutritivas y seguras para el consumo humano, como los huevos de gallina, que son más accesibles y no representan una amenaza para las tortugas.
Décadas de esfuerzos para proteger tortugas marinas
Los trabajos de protección a la tortuga golfina en la región del Istmo de Tehuantepec, Oaxaca, se remontan a 1967, cuando se instaló en La Escobilla el primer campamento tortuguero. Un hito importante fue en 1991, con el decreto para la construcción del Centro Mexicano de la Tortuga, el cual abrió sus puertas al público en marzo de 1994, consolidándose como un referente en investigación y conservación. Además, a partir de 1990, el Gobierno Federal decretó una veda total y permanente para las distintas especies de tortugas marinas, una medida crucial para garantizar su supervivencia.
Organismos como la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (PROFEPA) han lanzado múltiples campañas para concientizar a la población sobre la prohibición y los riesgos asociados al consumo de huevos de tortuga. La PROFEPA invita a la ciudadanía a no adquirir ni consumir productos y subproductos de tortugas marinas, incluidos sus huevos, y a denunciar cualquier actividad ilegal relacionada. Las denuncias, anónimas y gratuitas, se pueden realizar comunicándose al teléfono de la Profepa desde cualquier parte de la República, llamando sin costo al 01-800-770-33-72, o a través del sitio web oficial www.profepa.gob.mx, llenando el Formato de Denuncias por Internet.
Escándalo ambiental
Un alto funcionario estatal se viralizó en redes sociales por consumir huevos de tortuga marina, un producto cuya extracción, venta y consumo están estrictamente prohibidos por la ley federal al tratarse de una especie en peligro de extinción.
El protagonista de esta polémica es A. E. R. S., quien hasta hace poco se desempeñaba como director de Cambio Climático de la Secretaría del Medio Ambiente, Energías y Desarrollo Sustentable de Oaxaca (SEMAEDESO).
El ahora exfuncionario compartió en sus estados de WhatsApp fotografías de una "botana" de huevos de tortuga hervidos, acompañada de bebidas alcohólicas.
Las imágenes circularon rápidamente, desatando una ola de indignación ciudadana y severas críticas por la flagrante falta de congruencia entre el cargo público que ostentaba y sus acciones privadas.
Ante la polémica, la Secretaría de Medio Ambiente, Biodiversidad, Energías y Sostenibilidad (antes SEMAEDESO) informó que el funcionario ha sido separado de su cargo a efecto de esclarecer en su totalidad la denuncia pública. La dependencia puntualizó que cuenta con un código de ética que debe ser cumplido a cabalidad por todos sus integrantes y reiteraron su compromiso con el respeto a la normatividad ambiental, máxime si se trata de conductas inadecuadas de servidores públicos con relación a especies en riesgo, como es el caso de la tortuga marina, que se encuentra enlistada en la NOM-059-SEMARNAT-2010.
Prohibición y sanciones
- La comercialización y el consumo de huevos de tortuga marina están prohibidos por ley en México.
- Todas las especies de tortugas marinas en México están protegidas y en peligro de extinción.
- El consumo de huevos es una de las principales amenazas para estas criaturas; solo el 5% de las crías de tortuga llega a la edad adulta.
- La recolección de huevos contribuye al declive de las poblaciones al ser extraídos de los nidos antes de la eclosión.
- Mito de propiedades afrodisíacas es desmentido.
- Riesgos para la salud humana: los huevos pueden contener altos niveles de contaminantes como metales pesados y bacterias, y un alto contenido de colesterol. Pueden estar contaminados con salmonella.
- Son perjudiciales especialmente para niños y mujeres embarazadas.
Marco Legal Vigente
- Artículo 420 del Código Penal Federal: Quien recolecte o almacene ilícitamente productos y subproductos de tortugas marinas (incluidos los huevos) enfrenta pena de uno a nueve años de prisión y multas de 300 a 3,000 días de salario.
- Pena adicional: Si la actividad se realiza en un Área Natural Protegida, se suman tres años más de prisión y hasta mil días de multa adicionales.
- La Ley General de Vida Silvestre prohíbe la posesión, comercialización y consumo de huevos de tortuga marina.
Protección en Oaxaca
- Los trabajos de protección a la tortuga golfina en el Istmo de Tehuantepec, Oaxaca, iniciaron en 1967 con el primer campamento tortuguero en La Escobilla.
- En 1991, se decretó la construcción del Centro Mexicano de la Tortuga, inaugurado en marzo de 1994.
- Desde 1990, el Gobierno Federal decretó una veda total y permanente para todas las especies de tortugas marinas.
- La PROFEPA (Procuraduría Federal de Protección al Ambiente) realiza campañas de concientización y fomenta la denuncia de actividades ilegales.
- Canales de denuncia PROFEPA: 01-800-770-33-72 o a través del sitio web www.profepa.gob.mx.
