A finales de agosto una gasolinera de la capital del estado fue puesta en el ojo del huracán por presuntamente vender gasolina adulterada.
El señalamiento realizado por mototaxistas llevó a la verificación del establecimiento, sin que se encontrara nada anormal.
Aquél hecho puso el tema en la agenda y, si bien no se tienen hasta este momento evidencias de que en las estaciones de servicio formal se venda gasolina adulterada, sí existe el riesgo para los automovilistas que llegan a cargar su tanque en sitios ubicados a orilla de carretera que ofrecen combustible servido en galones.
El presidente del Grupo de Empresarios Gasolineros de Oaxaca (EGEO), José Luis Ballesteros Melgar, indicó que además del riesgo al vehículo, cargar en estos puntos con combustible de dudosa procedencia puede poner en riesgo la vida de quienes viajan en esa unidad de motor.
“En el mejor de los casos estos lugares tienen la gasolina en recipientes sucios, en el peor de los casos podría haber añadidura de otras sustancias que pueden dañar el motor. Realmente comprar a orilla de carretera no es recomendable porque se pone en riesgo la salud del motor de cualquier vehículo. En gasolineras establecidas formalmente no hemos tenido esta problemática”, destacó.
Ballesteros Melgar refirió que lo ocurrido en el caso de la gasolinera de Brenamiel, para los mototaxistas hubo una “rara coincidencia” que nada tuvo que ver con el combustible que cargaron en ese lugar, pues a decir del líder de los gasolineros la estación de servicios contaba con una revisión previa sin nada anormal. Posterior a la denuncia nuevamente fue verificada por las autoridades competentes y tampoco se encontraron anomalías.
De acuerdo con datos dados a conocer por Andrés Gutiérrez, expresidente de la Asociación Mexicana de Proveedores de Estaciones de Servicio (Ampes), al menos 30 por ciento del combustible que se vende en el país no es gasolina, es decir, es producto adulterado.
Esta situación, según lo aseguró, se presentaba principalmente en estados como Sonora, Sinaloa, Querétaro, Hidalgo, Estado de México y Ciudad de México.
Ballesteros Melgar destacó que de manera general en Oaxaca no es un tema que esté afectando de manera sistémica a los consumidores con excepción de lugares que no son estaciones de servicio formal.
“Oaxaca es un estado en donde seguimos todas las reglas, estamos muy capacitados porque es un negocio de alto riesgo en donde tenemos que cumplir con muchas normas”, destacó.
“En el mejor de los casos estos lugares tienen la gasolina en recipientes sucios, en el peor de los casos podría haber añadidura de otras sustancias que pueden dañar el motor”.
José Luis Ballesteros Melgar
Presidente del EGEO
