Germán es pasante de la carrera de Ingeniería Industrial del Instituto Tecnológico de Oaxaca, menciona que ante la falta de oportunidades laborales en su campo y en el estado, se ha visto en la necesidad de buscar trabajo como mesero en un restaurante de la capital oaxaqueña, debido a que solicitó trabajo en el marco de la Guelaguetza, es que encontrar e ingresar a laborar en su actual trabajo no fue uno de sus problemas.
“Entrar a trabajar a este restaurante fue fácil, me presenté a entrevista y al día siguiente ya estaba trabajando, lo que sí es que me dijeron que el sueldo era poco porque las propinas eran muy buenas, más en Guelaguetza, pero ni bien terminó, las propinas se volvieron muy bajas”, relató Germán.
Sin embargo, una de sus principales quejas es la informalidad laboral en la que lo mantienen sus patrones, además de jornadas extenuantes, horarios por arriba de lo establecido por la ley y salario por debajo del mínimo. Narra que, pese a que ha buscado empleo en alguna otra empresa del sector restaurantero, las condiciones y sueldos son casi los mismos.
Resulta curioso observar que si bien, Oaxaca es una ciudad que se nutre del turismo nacional y extranjero, lo cual es evidente al ver que la ciudad de Oaxaca ganó por segundo año consecutivo en 2023 el título de ciudad favorita por parte de la revista especializada en turismo “Travel + Leisure”, los sectores inmediatos al turismo, como lo serían restaurantes y hoteles, cuenten con los sueldos más bajos y con las peores condiciones, teniendo en cuenta que un mesero en la entidad y según la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) del 2021, gana alrededor de 3,530 pesos mensuales y este mismo indicador menciona que el sueldo de un camarista y/o camarista en la entidad oscila en los 1,930 pesos mensuales, siendo el más bajo del país.
¿Qué es la gentrificación?
Germán está familiarizado con este término, pues se ha informado a través de redes sociales de este nuevo fenómeno del cual es consciente y vive diariamente al atender a extranjeros en el restaurante donde trabaja, en quienes pone especial empeño en su atención con la esperanza de una jugosa propina en dólares.
“Sí, creo que es parte del turismo lo que hace que ciertos servicios básicos se vuelvan más caros, pero al menos, también deberían mejorar los sueldos”, relata con cierta resignación y hartazgo en la mirada tras un largo día de trabajo donde solo busca relajarse.
La gentrificación turística no es un término nuevo en la sociedad contemporánea, sin embargo, sí ha tomado relevancia en los últimos años debido a que es un fenómeno que se ha intensificado en muchos estados de la república, siendo Oaxaca uno de los más afectados, según la publicación del Centro de Estudios Sociales y de Opinión Pública del Honorable Congreso del Estado de Oaxaca, la gentrificación turística; “es la transformación de barrios, ciudades históricas y/o centrales destinadas fundamentalmente a turistas, donde se modifica el alojamiento y se incorporan restaurantes, tiendas y servicios dirigidos para su consumo; en este proceso hay una fuerte participación de autoridades locales, que ven una fuente económica en el turismo”.
Oaxaca se nutre del turismo
Según la titular de la Secretaría de Turismo (Sectur) estatal, Saymi Pineda Velasco, el cierre del año pasado trajo consigo una derrama económica de 18,797 millones de pesos, lo que representa un crecimiento del 16.08% en comparación al año anterior (2022).
En Oaxaca, las principales actividades económicas se ubican en el sector terciario, pues, según el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), durante el año 2021, fueron las actividades terciarias (donde se encuentra el turismo) quienes participaron un 60.4% en el PIB total.
Germán cuenta que no fue el primer lugar donde buscó trabajo, menciona que su primera opción fue trabajar de lo que ha estudiado, sin embargo, la falta de oportunidades, así como su tesis pendiente han sido una piedra en el zapato constantes para lograr su cometido. Relata que fue un amigo suyo quien le ayudó a conseguir su actual trabajo, ya que en ese momento les urgía personal debido a que se acercaba la Guelaguetza.
“Entré a trabajar en lo que termino la tesis, así puedo obtener un ingreso extra y contribuir un poco a los gastos de mi casa, mi objetivo era independizarme al entrar a trabajar, pero mi paga es muy poca como para considerarlo como una posibilidad”, menciona Germán al ser cuestionado sobre las razones por las que decidió entrar a trabajar.
Según señala el presidente de la Cámara Nacional de Comercio y Servicios Turísticos (Canaco-Servitur), Juan Alvizua, durante la Guelaguetza de este año creció en un 15 por ciento los empleos en Oaxaca, siendo “los restaurantes y hoteles los dos giros con mayor cantidad de personal contratado”, pues fue previo al inicio de las festividades de los Lunes del Cerro, la Secretaría de Trabajo y Previsión Social ofertó más de 53 mil vacantes en la primera Feria del Empleo Turística en Oaxaca.
Así mismo, el geógrafo Luis Alberto Salinas Arreortua, investigador del Instituto de Geografía de la UNAM, en su publicación de Gentrificación En La Ciudad Latinoamericana en la revista digital GeoGraphos:“La gentrificación es un proceso de reestructuración de relaciones sociales en el espacio. Hace referencia a que distintos sectores de la población con mayor capacidad económica se apropian de espacios urbanos que presentan ciertas cualidades que son muy buscadas por el capital inmobiliario”.
Germán sabe que al atender especialmente a extranjeros está contribuyendo indirectamente a esta problemática, según relata “las propinas son la única forma de asegurar un mejor pago semanal”, y menciona con indignación en su voz, su sueldo es de 1,400 semanales más propinas.
“Creo que en lo que más me afecta directamente, además de mi paga, es en la vivienda, cuando salgo de trabajar luego veo anuncios de depas o cuartos en renta pero en inglés, igual sería difícil conseguir una renta aquí en el centro, pero creo que los extranjeros han hecho esto más difícil". Germán habla sobre cómo percibe que este fenómeno le ha afectado.
Realidad laboral en el estado
Así como Germán, miles de personas en Oaxaca que experimentan una situación laboral similar, ya que con base a la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE), durante el primer trimestre del 2024 la población ocupada en esta profesión del estado era de 13.7 mil personas, ampliando el grupo demográfico que opta por estos puestos laborales.
Dentro del grupo más vulnerable en estos puestos se encuentran también mujeres, quienes, según la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) del 2021, la fuerza laboral de Trabajadores en la Preparación y Servicio de Alimentos y Bebidas en Establecimientos, lo ocupan en su mayoría mujeres, con un 61% en estas actividades económicas.
Tal es el caso de mujeres como Yanet, una joven de 21 años quien estudia la carrera de enfermería y obstetricia en la Universidad Autónoma Benito Juárez de Oaxaca.
Ella relata que para ayudar a sus padres en sus gastos escolares se vio en la necesidad de buscar un trabajo los fines de semana, con una jornada de 12 horas diarias y un sueldo por esos dos días de apenas 700 pesos más propinas.
Oaxaca destaca dentro de las entidades federativas al tener el mayor porcentaje de trabajadores informales, con un abrumador 91.3%, correspondiente a 63.6 mil de 69.7 mil trabajadores, esto según la encuesta del ENOE antes mencionada. En cuanto a sueldos, la situación no pinta mejor, pues hasta el primer trimestre del año 2024 el sueldo promedio oscila entre los 5,160 pesos mensuales.
Sueldos con los que hay que sobrevivir
Germán vive aún en casa de sus padres, sin embargo, rubros como educación, comida y vestido van completamente por su cuenta, sus padres únicamente le apoyan con un lugar en el que no pagará renta. Afirma que este es un gran apoyo, pues ha buscado algún lugar donde pudiese rentar e independizarse, sin embargo, las rentas le son incosteables para su situación laboral actual.
“Desde hace meses quiero salirme de casa de mi 'jefe', estuve viendo depas en renta, pero están carísimos, así que busqué cuartos en renta no tan lejos del centro, como Santa Lucía, San Martín y también por CU, pero la mayoría de cuartos están arriba de los 1,700 pesos, con baños compartidos y luz o internet por aparte, así que no me conviene”, relata sobre uno de los proyectos que tiene en mente desde hace algún tiempo.
Menciona que en el restaurante donde trabaja le brindan un alimento al día, sin embargo, siempre tiene que comprar para el desayuno, ya que por políticas de la empresa no puede guardar sus alimentos en los refrigeradores para evitar confusiones.
“Al principio llevaba una torta o recalentado de mi casa y lo guardaba en el refri del negocio, pero cuando vieron que pasaba eso me advirtieron que dejara de hacerlo, pues podrían haber chismes que agarraba cosas del restaurante para comerlas yo, así que para evitar problemas dejé de hacerlo”, narra Germán al explicar que debe gastar en un alimento diario ya que no puede traer comida de su casa.
El sueldo de Germán al día es de 200 pesos, sin embargo, en “compensación”, sus patrones ofrecen las propinas como un incentivo extra, lo que, según él son aproximadamente de 100 a 200 pesos semanales extras, considerando que el salario neto de Germán fuera de 1,600 semanales, al día ganaría 228.5 pesos, estando aún por debajo del salario mínimo establecido en México desde enero del 2024, el cual es de 248.93 pesos.
Según el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (CONEVAL), la canasta básica hasta abril de 2024 al mes por persona es de 2,298.82, lo que representa el 35% del ingreso total mensual del trabajador.
Para Germán es difícil hablar de esto sin sentirse molesto con la situación, pues menciona que gasta más de la canasta básica en comida, pues por cada desayuno termina invirtiendo de 70 a 120 pesos diarios, añade que otro tema importante es el transporte, pues para desplazarse de su casa al trabajo y de regreso gasta 32 pesos diarios, a menos que su horario de salida se extienda, en cuyo caso tendrá que pagar un taxi que le cobrará mínimo 120 pesos por el viaje.
“Suelo comprar comida de vendedores ambulantes, es más barato comprarse dos 'guajolotas' o unos tacos y consomé que máximo te gastas unos 80 pesos y te llena bastante, que comprar algo aquí en el restaurante, aunque tenemos un descuento de empleado, no vale la pena pagar 160 o 170 pesos por un platillo… Por eso la sufro los miércoles que no venden comida en la calle y tengo que gastar más”, menciona sobre los gastos que tiene que hacer día a día en sus alimentos
Pese a que en teoría hay leyes para regular el impacto de la gentrificación, como lo serían la Ley de Turismo del Estado de Oaxaca y la Ley de Ordenamiento Territorial y Desarrollo Urbano de Oaxaca, o establecer sueldos dignos entre los empleados como lo marca la Ley Federal del Trabajo, lo cierto es que para que esta situación cambie deberá existir una concientización, así como no priorizar el capital sobre el valor humano.
Es evidente que para Germán hablar sobre sus planes a futuro le resulta cierta incomodidad por la incertidumbre que su mirada refleja, sin embargo, se serena lo suficiente como para declarar lo siguiente:
“Por el momento seguiré trabajando aquí, en lo que termino mi tesis y ahorro un poco para mudarme de casa de mi 'jefe', estaba pensando que dependiendo de lo ahorrado tal vez podría probar suerte en otro estado donde haya más oportunidades de lo que estudié”.
Panorama
3,530 pesos mensuales ganaba un mesero en 2021
1,930 pesos mensuales era el sueldo de una camarista en ese mismo año
