Al cierre de la primera mitad del año, suman 53 mujeres asesinadas de manera violenta en la entidad. En su mayoría, el 26 por ciento dentro de su propia casa, en algunos casos, luego de haber intentado interponer una denuncia.
“Esto nos habla de que las autoridades no están haciendo lo que les toca, el Estado no ha sido capaz de garantizar que la vida de las mujeres sea garantizada, no hay una procuración de justicia, no hay una prevención en el tema, entonces falta mucho por hacer en este sentido”, señaló Rosario Martínez, presidenta del Grupos de Estudios Sobre la Mujer Rosario Castellanos (GESMujer)
Las cifras del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP) con corte a mayo pasado, reconocían 29 feminicidios, lo que ubicaba a la entidad en el tercer lugar por número de carpetas abiertas por este delito. A lo anterior se sumaron 18 homicidios dolosos de mujeres situado al estado en la posición 18 en este rubro.
La activista y defensora de derechos de las mujeres señaló que todo lo que está pasando indica que el feminicidio es un crimen del Estado porque no está garantizando la seguridad ni la atención a las mujeres.
Muchos de los asesinatos -sostuvo - podrían haber evitado con la atención oportuna durante las denuncias presentadas ante los ministerios públicos o las llamadas de auxilio atendidas por las instituciones de seguridad.
El caso de Beatriz M.V.
Este caso, se ejemplifica con el asesinato de Beatriz M.V, quien fue privada de la vida en Santa Lucía Teotepec, Santos Reyes Nopala el 26 de mayo de 2023. Beatriz había sido amenazada por Primitivo P.B y fue denunciado ante el síndico municipal. Como no le encontraron culpable de ningún delito lo dejaron libre y posteriormente regreso a matar a la mujer dejo gravemente herida a otra.
“Pareciera que matar a una mujer no es relevante o no pasa nada, luego entonces hay mucho hartazgo de nosotras por tanta injusticia que hay”, indicó Rosario Martínez.
El feminicidio -expuso- es la parte extrema de la violencia en contra de las mujeres y las niñas, esta ocurre después de la violación reiterada y sistemática a sus derechos humanos.
En tanto, cuando las mujeres acuden a hacer una denuncia para solicitar el apoyo de las autoridades se enfrentan a un sistema que las hace esperar horas o el día completo, eso hace cansado el trámite porque no les da la prioridad que requieren. Una vez vencido ese paso, otra de las trabas a las que se enfrentan son los señalamientos de las autoridades, pues se les cuestiona ¿qué hacían ahí? ¿Por qué estaban ahí? O ¿Por qué seguían ahí?
“Empieza un cuestionamiento de juicios propios de quienes están en la procuración de justicia más que acatarse a lo que las leyes dicen o a la obligación que tienen de atender estas peticiones de las mujeres. Eso es una gran limítate y eso podría marcar la diferencia en que cuando una mujer decide romper el silencio y pedir ayuda a las autoridades, de verdad que lo hagan porque no lo están haciendo y desafortunadamente termina en un feminicidio”, culminó.
53
asesinadas de manera violenta en Oaxaca
