Las autoridades locales, tanto del sistema de partidos políticos, como de usos y costumbres, representan el mayor peligro para la labor realizada por las personas defensoras en Oaxaca.
De acuerdo con una investigación elaborada por la organización Servicios para una Educación Alternativa (Educa), en el 44 por ciento del total de los casos de crímenes contra defensores estuvieron involucradas directa o indirectamente autoridades locales.
En el 12 por ciento, estuvieron vinculados poderes fácticos, entre estos, caciques regionales, crimen organizado, empresas o bien, agrupaciones gremiales.
Mientras que en el resto de los casos, otro 44 por ciento, se desconoce el origen de la agresión.
De las 34 personas defensoras que han sido asesinadas en Oaxaca, la mayoría de los casos se han presentado en la región Mixteca, equivalente al 38 por ciento, 30 por ciento en la región de la Sierra Sur y 15 por ciento en la región de la Costa.
De esta manera, estas tres regiones son consideradas las de mayor violencia en el estado, sobre todo, porque en la mayoría de los casos ha habido impunidad fomentada por la complicidad existente entre los poderes fácticos y las autoridades legalmente constituidas.
Conforme a la investigación, este escenario requiere urgentemente políticas de protección a personas defensoras en el estado, ya que lo casos de asesinatos y desapariciones no pueden continuar en la impunidad.
Del total de los casos
- 44 % tuvieron involucrados directa o indirectamente autoridades locales
- 12% los poderes fácticos, entre estos, caciques regionales, crimen organizado, empresas o bien, agrupaciones gremiales.
En el estado
- 34 personas defensoras han sido asesinadas
- 38 % en la Mixteca
- 30 % en la Sierra Sur
- 15 % en la Costa
