Citlalli López
Hace 10 años tomó la iniciativa. Con un silbato en mano salió a las calles, a veces para agilizar el tráfico, otras para anunciar la presencia del carro de la basura. Con el tiempo y el crecimiento de problemáticas sociales principalmente de la inseguridad, se convirtió en una férrea guardiana en el Barrio de La Noria.
Todos los días, incluso en los más álgidos por contagios de COVID-19, doña Laurita Hernández, protege la zona llevando consigo su gas pimienta, su silbato, su machete y todo su valor a cuesta.
“Mientras los vecinos quieran y la autoridad me deje, voy a seguir cuidando las calles. Yo pienso que gente como yo hace falta donde quiera: que seamos luchones, que le entremos con todo, que le entremos con ganas y todos los ciudadanos deberíamos ser así. Es imposible que el gobierno haga todo”, afirma al realizar su rondín del mediodía aquél en el que detecta y denuncia fugas de agua, pide a transeúntes no tirar la basura en la calle y observa con sus ojos felinos qué puntos son de riesgo para incidir con su presencia.
Así se le ve a Laurita, algunas veces a toda prisa, otras a paso lento como quien contempla con cariño el hogar en dónde vive. Su labor, además de ser ejemplo de entrega, le ha dado la vuelta al mundo. Su ejemplo ha impactado y traspasado fronteras.
“A mí me impulsa buscar que mi barrio esté bien, que vivamos tranquilos, que estemos al cien, eso es lo que nos gusta. La adrenalina se impone y digo: no podemos dejarnos. SI no están cerca la policía tenemos que entrarle”.
“Han sido 10 años de echarle ganas, 10 años de apoyar, más ahora que las autoridades tienen ánimo de trabajar. Eso queríamos, que el gobierno municipal escuchara nuestras necesidades”, expuso.
Durante la noche del 14 de febrero, en conjunto con las autoridades realizó un rondín para checar luminarias y señalar a las autoridades qué calles requieren repavimentación.
“Yo dije que no quiero bacheo, quiero pavimentación, los baches con el sol y el agua se vuelve gravilla y es peligroso”, señala con la licencia que le permite su valor cívico y todo el respaldo de las personas que habitan en el Barrio La Noria.
Iniciativa
10 años lleva cuidando las calles
Labor
Agiliza el tráfico
Avisa del paso del camión recolector de basura
Vigilancia contra la delincuencia
Herramientas
Gas pimienta
Silbato
Machete
