Texto y fotos: Alexei García
9 de septiembre 2021// Don Adrián es oriundo de Teotitlán del Valle, un municipio ubicado en los Valles Centrales y a 30 kilómetros de la capital oaxaqueña. Esta localidad se distingue y caracteriza por la producción de tapetes de lana que sus habitantes elaboran a partir de una tradición ancestral. Para Adrián, la vida ha sido complicada en algunas circunstancias, particularmente debido a sus preferencias sexuales: es homosexual.
El trato con sus parientes no fue el más especial y por el contrario, siempre se tuvo que enfrentar a situaciones adversas en el seno del primer núcleo de la sociedad, la familia. Un dolor se refleja en su rostro en el momento en que habla sobre este tema, en especial sobre el trato que recibió de su madre y padre.
El rechazo de la familia
“Pero yo creo que sí se dieron cuenta y por eso ese odio hacia mí”, expresó ante el cuestionamiento: ¿Cómo recibió la familia la noticia de su homosexualidad? “Pues quién sabe, pero el resultado es que no se dignó (su padre) a dejarme nada de todo lo que yo aporté para la familia y me dice que no, que su casa se iba a hacer en dos pedazos”, aseguró.
Continuó: “entonces ya me estaba excluyendo desde ese momento”.
-Pero, ¿cómo se sintió?
-Muy humillado, muy triste porque trabajé mucho para ellos, yo les di a manos llenas y ahora que me diga eso, duele-, dijo sin presencia de lágrimas, pero sí como alguien que ha pasado días y quizá una vida entera tratando de comprender este trato.
De 37 a 40 años estuvo don Adrián trabajando con su familia; “y al final no voy a sacar nada de esta vida”, aseguró.
De trato suave, pero palabras fuertes, comentó sobre sus consanguíneos: “Mal, jamás, jamás; están vivos pero es como si no existieran y soy feliz de la vida. Ahora mucho dice el dicho: ‘más vale solo que mal acompañado’”.
Un secreto a voces
Don Adrián consideró que no tenía porqué decir a su familia sobre sus preferencias sexuales; no obstante, aclaró que las personas se dan cuenta cuando tienen interacción con él. Para él no es una obligación decirle a los demás sobre sus preferencias sexuales; no obstante, opinó que es la misma situación la que provoca que las personas se den cuenta o no.
Este adulto mayor, que ha realizado trabajos de restauración, que también está inmerso en el mundo del arte y que elabora los tradicionales tapetes, aseguró que a la vida “venimos a sufrir, gozar y a todo y te pones en el balance muchas cosas, como en mi caso; yo vi mucho, sentí triste por mi familia, pero cuando pongo en el balance las cosas, es como si yo agarro una balanza, ¿qué pesa más? Pesa más la felicidad”, afirmó.
En entrevista exclusiva para NOTICIAS Voz e Imagen de Oaxaca, puntualizó que ha disfrutado más de la vida pues “he viajado, porque he tocado la vida del arte, el arte en sí y en todo, arte de bailar, de cantar, de pintar, esculturas, culturas, de tocho morocho”, pero también es un héroe de la resistencia a los cambios y la apertura de la mentalidad.
“Pues es el disfrute de mi vida, porque si te quedas con lo que tienes, y estás llora y llora y llora, quién te va a consolar”, ríe. “Muy interesante la vida, lo estás viviendo, lo estás demostrando”, dijo.
La religión, el inicio de su rebelión
Don Adrián fue categórico, desde el principio rechazó la religión católica. Fue entre los Padres Nuestros y las Aves Marías en donde empezó a cuestionar a la sociedad, tal vez en silencio, pero en el centro de su pensamiento, ya estaba acendrada esta visión crítica.
Un buen día se acercó a un sacerdote y se confesó. Le dijo que tenía problemas con sus padres, entonces el representante del catolicismo le dijo: “no juzgarás a los padres”.
“Cómo no voy a juzgar a mis padres si me están tratando mal. Absurdo total. Porque no entendió mi postura… no está juzgando el trato que me daban, el desprecio lo sentí pues”, finalizó.
A los 15 años de edad tuvo su primer beso con otro hombre; desde entonces e incluso antes, confesó, ha transitado con la sociedad oaxaqueña, llena de tradiciones, costumbres y distintas formas de ver la vida.
30
kilómetros separan a Oaxaca de Juárez de Teotitlán Del Valle
37-40años trabajó don Adrián con su familia
15años de edad tenía cuando descubrió su sexualidad
“He viajado, porque he tocado la vida del arte, el arte en sí y en todo, arte de bailar, de cantar, de pintar, esculturas, culturas, de tocho morocho”.
Don Adrián Artista oaxaqueño
