Aunque han estado presente en el territorio mexicano desde la llegada de los españoles en calidad de esclavos y han contribuido en la formación de la nación independiente, el Estado mexicano aún no ha saldado una deuda pendiente para otorgar el reconocimiento histórico digno a los negros afromexicanos.
Hubo quienes participaron en la independencia del país, que son considerados héroes nacionales, como José María Morelos y Pavón y Vicente Guerrero, pero la historia oficial cuenta poco sobre su origen como negros afromexicanos.
“Creemos, que a pesar de los esfuerzos que se han hecho en los últimos años, aún falta por saldar otra deuda histórica, que es el reconocimiento histórico digno”, aseveró el coordinador de la Alianza para el Fortalecimiento de las Regiones Indígenas y Comunidades Afromexicanas (AFRICA), Israel Reyes Larrea, oriundo de José María Morelos, perteneciente a Santa María Huazolotitlán.
En la conmemoración del Día del Pueblo Negro Afromexicano de Oaxaca, el activista afirmó que las comunidades del pueblo negro afromexicano, especialmente de la Costa Chica, comenzaron en 1997 un movimiento por alcanzar su reconocimiento en la Constitución Política federal, después de ser relegadas y discriminadas por décadas.
“En ese año se gesta el movimiento. Y en el 2007 en el Foro Afromexicano, desarrollado en José María Morelos, surge una declaratoria para demandar el reconocimiento constitucional al Estado Mexicano”, anotó.
En esas discusiones, las comunidades del pueblo negro afromexicano establecieron tareas específicas para tener los primeros acercamientos con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) y así también obtener su reconocimiento estadístico.
“Hubo varias reuniones que finalmente no prosperaron, ya que dijeron que no estábamos preparados para un conteo en el censo, sin embargo las diversas organizaciones que abanderamos este movimiento no desmayamos y finalmente después de un previo ensayo en la Encuesta Intercensal 2015, se logró en el Censo de Población y Vivienda 2020 la inclusión por primera vez de una pregunta específica para contar al pueblo negro de México. Hoy sabemos que representamos un poco más del dos por ciento de la población a nivel nacional”, aseveró.
De manera simultánea, las comunidades del pueblo negro afromexicano empezaron a gestionar encuentros con diputados y senadores para alcanzar por fin el reconocimiento constitucional, pero el camino fue largo y arduo.
“Después de varios años, finalmente el 19 de octubre de 2019, por iniciativa de los senadores Susana Harp Iturribarría y Martí Batres Guadarrama, fue incluido el inciso “C” en el artículo dos en la Constitución Política, para reconocer al pueblo negro afromexicano”, asentó.
Este reconocimiento se fortaleció aún más con la reciente aprobación de la Reforma Constitucional sobre Derechos de los Pueblos Indígenas y Afromexicanos, presentada por el entonces presidente Andrés Manuel López Obrador.
“Hoy el pueblo negro afromexicano, tiene además un reconocimiento como sujeto de derecho público para así poder administrar sus propios recursos. Para nosotros, representa una acción fundamental, ya que tenemos la esperanza de que sea el inicio de un caminar para salir de los niveles de marginación, analfabetismo y pobreza, que por mucho han padecido nuestras comunidades”, agregó.
Sin embargo, el Estado mexicano aún no salda otra deuda histórica que es el reconocimiento histórico digno, no solamente de los aportes del pueblo negro afromexicano en la conformación de la identidad nacional, sino también la inclusión de su historia actual y pasada en los libros de textos gratuitos de educación básica.
“Que la nación entera sepa del libertador Yanga, que fundó el primer pueblo libre de América. San Lorenzo de los Negros, hoy Yanga, Veracruz. Que conozca Los Sentimientos de la Nación, donde José María Morelos proscribió la esclavitud. Que sepa México, que el primer presidente afromexicano, Vicente Guerrero expidió un decreto en 1829 para la abolición de la esclavitud. Que se conozca de tanos negros que ofrendaron su vida por la patria en las luchas de la Independencia, la Revolución y hasta nuestros días”, concluyó.
No más objeto o símbolo sexual
“Las mujeres negras debemos de buscar los espacios para alzar la voz y ser escuchadas, para mejorar nuestras condiciones de vida, para ocupar espacios dentro de las diferentes instituciones públicas, para empoderarnos y erradicar la violencia de todo tipo hacia nosotras. En la lucha por el reconocimiento constitucional, hemos logrado que a las mujeres nos vean como mujeres fuertes e inteligentes, pero todavía nos siguen viendo como un objeto o símbolo sexual. Se tiene que erradicar esa visión misógina y machista que aún prevalece en los hombres”: Angustia Torres Díaz, activista.
La presencia del pueblo negro en Oaxaca
El Día del Pueblo Afromexicano de Oaxaca fue instituido por el entonces gobernador Gabino Cué Monteagudo, el 19 de octubre de 2013.
El pueblo negro afromexicano de Oaxaca se encuentra asentado en 16 municipios y 66 localidades de la Costa, Sierra de Flores Magón, Cuenca del Papaloapan e Istmo de Tehuantepec.
Entre estos, Santa María Cortijos, Santiago Llano Grande, Mártires de Tacubaya, San José Estancia Grande, San Juan Bautista lo de Soto, Santo Domingo Armenta, Santiago Tapextla, Santiago Pinotepa Nacional, Santa María Huazolotitlán, Santiago Jamiltepec, Villa de Tututepec de Melchor Ocampo, Santo Domingo Ingenio, Teotitlán de Flores Magón, San Juan Bautista Cuicatlán, Valerio Trujano y Acatlán de Pérez Figueroa.
Orgullo
19 de octubre de 2013 fue instituido El Día del Pueblo Afromexicano de Oaxaca.
16 municipios y 66 localidades constituyen el pueblo negro de Oaxaca, asentados en la Costa, Sierra de Flores Magón, Cuenca del Papaloapan e Istmo de Tehuantepec.
