El Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec, que tiene un enorme potencial para el traslado de diversas mercancías en el mundo, está atrayendo a los grupos de la delincuencia organizada a la región istmeña, a fin tener el control del huachicol, distribución de drogas, cargas comerciales, rutas y la migración, aseveró el secretario de seguridad y protección ciudadana, Iván García Álvarez.
Afirmó que, de acuerdo a análisis de seguridad, los traficantes de personas en una semana pueden obtener ganancias de hasta 700 mil pesos, “nada más en el puro traslado de un día”.
Aseveró que operativos como “Sable”, que se instrumenta en la región con apoyo de las autoridades federales, les va a permitir golpear este tipo de estructuras delincuenciales, para estar desmantelándolas constantemente. “Es ahí donde debemos tener la seguridad, la coordinación con la fiscalía estatal, con la Fiscalía General de la República, con los tres órdenes de gobierno para tener una proporcionalidad más amplia que la delincuencia, porque aquí el problema es que nos quedemos atrás; si nos quedamos atrás, alguien va a tomar control de eso, entonces tenemos que ir adelante”.
Expresó que por eso los grupos del crimen organizado están desbalanceados, porque buscan tener estos controles, controles que no les van a dar y por esto son las constantes detenciones. “Al estar deteniendo objetivos prioritarios y secundarios, como son los distribuidores, los que mueven la parte de abajo, se contiene a los grupos delictivos”.
Expresó que eso hicieron en Matías Romero donde desmantelaron diversos grupos del crimen organizado, objetivos estratégicos. “Nos dejaron cuatro meses tranquilo Matías Romero y ahorita otra vez ya están con la misma situación. ¿Por qué? Porque quieren retomar el control otros grupos y ahí es donde tenemos que volver nuevamente a establecer estrategias para volver a desmantelarlos”.
Comentó que inercia delictiva a nivel nacional es importante, por eso las exigencias desde el orden estratégico, operacional y táctico para desmantelar estos grupos. “Aquí lo importante es tener detenciones constantes, porque mientras más detenciones existan el estado está más tranquilo; no hacemos estas detenciones, se nos dispara (la inseguridad) como en otros estados”.
Por su parte, el fiscal José Bernardo Rodríguez Alamilla recordó que el tema migrante ha sido importante en materia de seguridad pública en la región del Istmo de Tehuantepec. “Esto ha venido a alterar la dinámica de las propias comunidades, pero también en temas delincuenciales, hay que reconocerlo; tenemos también el asunto del Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec que por su trascendencia y la cantidad potencial de mercancías que podrían transitar por él se vuelve un elemento de deseo para las agrupaciones delictivas, porque evidentemente es un corredor de mercancías”.
Añadió que a esto se suma un elemento político de la región, que también incide en la inseguridad y, además, hubo una displicencia por parte de las autoridades anteriores para poder atender este fenómeno y que no creciera en términos delictivos, lo que se generó un caldo de cultivo que desafortunadamente produjo la situación que actualmente se vive en la zona.
Dijo que a esto responde la Operación Sable, porque todas las corporaciones buscan reconstruir el tejido social, hacer de los espacios lugares seguros, garantizar que este Corredor Interoceánico que potencialmente puede detonar toda la región en términos económicos, sociales y de desarrollo, sea un corredor seguro. “Entonces estamos tratando de regresar la tranquilidad que tenía la región del Istmo, sobre todo en el epicentro que es Juchitán de Zaragoza”.
