Ya son dos generaciones de la familia Hernández Ramírez que se dedican a vender pescados y mariscos en el Mercado de Abasto y estas fechas son de esperanza y altas expectativas con la llegada de la Cuaresma y Semana Santa.
Aracely Espinosa Gutiérrez, quien pertenece a la segunda generación de comerciantes de este puesto, explica que durante los últimos tres años, las ventas de pescados y mariscos estuvieron en un 50 por ciento, por lo que espera que este año regresen las ventas como antes de la pandemia por la COVID-19.
Relata que aunque los precios de pescados y mariscos se han mantenido por años, las ventas son las que se cayeron debido a que pocas personas visitaron el mercado, y los pedidos a domicilio fueron pocos.
“Tenemos que buscar cómo sobrevivir y tener un ingreso, lo cual sí se ha venido logrando pero poco a poco”, recuerda.
La comerciante comparte que por muchos años, las familias oaxaqueñas han mantenido la costumbre de comer mariscos durante la Cuaresma y Semana Santa, principalmente los días miércoles y viernes.
Durante los viernes de Cuaresma, las personas católicas comen pescado o mariscos para evitar el consumo de carne roja, como lo indica la Iglesia.
Aracely, quien entre sus conocidos es llamada con cariño la Gaviota, comparte que durante la Cuaresma siempre solicitan entre un 20 y 30 por ciento más que de su venta común, esto para cumplir con los pedidos de los clientes.
Asimismo, explica que la primera semana de Cuaresma muestra un panorama de las ventas que puede tener para los próximos días, pero en este año las ventas del 20 al 26 de febrero fueron comunes.
“Quizá muchas personas aún no saben que la Cuaresma comenzó; esperemos que los números incrementen en los próximos días y que cada vez más personas se vayan enterando de la Vigilia”, menciona.
La Gaviota menciona que en sus 22 años que lleva atendiendo su puesto, la mayoría de sus clientes le comentan que la sopas y caldos de mariscos son los que más preparan, por lo que la mojarra, huachinango, camarones, ostiones y jaiba son los más solicitados.
Además de estos, los filetes de tilapia y huachinango son los que más compran durante el año, ya que son los más económicos y que mantienen su precio, contrario del salmón y camarones, que debido a su tamaño, va variando el monto.
Por su parte, la Comisión Nacional de Acuacultura y Pesca (Conapesca) informa que durante la Cuaresma, las y los mexicanos acostumbran consumir pescado fresco como mojarra, tilapia, sierra y atún, así como camarón y pulpo.
La comerciante señala que en su local siempre habrá productos de calidad y buen precio, ya que todos los días le surten mariscos de diferentes partes de la costa del Océano Pacífico.
Además de que aunque haya personas que quieran consumir mariscos, pero que no sepan prepararlos, ella con mucho gusto comparte algunas de sus recetas de cocina que prepara en su casa.
Aracely subraya que si algún pescado o marisco que quiera, no lo ve en el mostrador, pregunte su disponibilidad o la posibilidad que hay para conseguirlo, pues por ejemplo el salmón y lenguado son productos exportados con los que sí cuenta, pero no muestra.
“Tenemos algunas variedades en el congelador, aunque no están mostradas, pues son productos que nos piden muy poco, pero siempre tenemos disponibles”, subraya.
Resalta que Oaxaca es un gran consumidor y productor de mariscos y pescados, además de continuar las tradiciones, por lo que estima buenas ventas y también invita a consumir local en el Mercado de Abasto.
50% fueron sus ventas durante los últimos 3 años.
20 a 30% más de productos, solicitan a sus proveedores.
