Han pasado 20 días desde la presentación de Lila Downs y el encargado de la Secretaría de las Culturas y las Artes (Seculta), Ignacio Toscano se niega a informar cuánto realmente se pagó por la presentación de la que se le acusa de inflar costos de hasta 1.5 millones de pesos.
“Todavía no tengo toda la información, mi gente está trabajando para tenerla y claro que lo voy a decir, ya hasta inventan que por los malos manejos me compré una casa en el Centro Histórico”, dice al intentar evadir la entrevista.
Si responde, es para tratar de justificar: “Tengo muchos años trabajando en esto, sé por qué, de dónde, de cómo, pero cuando tenga la información los voy a invitar”.
A pesar de que reconoce a Paul Cohen, manager y esposo de Lila Downs, como “amigo de toda la vida”, la aclaración que hizo de que sólo recibieron 1.1 millones de los 2.6 millones reportados por Seculta al Instituto Estatal de Acceso a la Información Pública (IEAIP) obedece a que “no les gustó que se dijera que cobraron más de dos millones de pesos”.
- ¿Y si lo cobraron?
- Ellos se llevaron una parte que son los honorarios de Lila, pero hay boletos de avión, hoteles, gastos de avión, todos los presupuestos se dividen en distintos capítulos.
Para detectar posibles anomalías con costos de los conciertos de Lila Downs, Fernando de la Mora u otros artistas, la Secretaría de la Contraloría y Transparencia abrió una investigación, pero el proceso ha avanzado poco.
“Estamos pidiendo la información correspondiente para saber cómo se presupuestó, en qué se gastó y de encontrarse responsabilidad de algún funcionario se fijen sanciones administrativas si no se aclara”, aseguró el contralor Jesús Díaz Navarro.
