Sólo Diego, de 4 años de edad, y Sebastián, de 10 años, saben qué recuerdos horrendos guardan en su mente del feminicidio que atestiguaron de su madre, a manos de su padre, quien marcó en ambos, y en cinco hermanas, su existencia de violencia.
Ambos, junto con una hermana igual de pequeña que ellos, llegaron a la Ciudad de las Niños y las Niñas de Oaxaca de la mano de su tía materna, con un embarazo de alto riesgo que le impedía ayudar a su abuela a hacerse cargo, como sí intentara hacerlo de la más pequeña que quedó en orfandad, de siete meses entonces, de 2 años ahora.
Para la familia materna de Diego y Sebastián -nombres distintos a los suyos para resguardar su identidad-, esta Ciudad representa la posibilidad de cuidados en un lugar seguro que, además de alimento y vestido, les garantice su asistencia a la escuela.
“Llegaron ansiosos y eso se notaba cuando comían, además de que demostraban que no tenían la suficiente en su casa”, recuerda el director de la Ciudad de los Niños y Niñas, Jesús Fajardo Cruz.
Aunque llegaron en un momento en que se restringen nuevos ingresos porque desde junio de 2022, el antiguo edificio de dormitorios fue demolido, su contexto hizo urgente recibirlos.
“Lo que hemos hecho es priorizar los casos más urgentes y necesarios, con los niños que más necesitan estar acá, porque no tendría caso aceptar a todos y que estuvieran hacinados”, reconoce el director que con la muerte del sacerdote Miguel Pérez tomó las riendas de este albergue.
Construyen nuevos dormitorios
Los sismos que en 2017 afectaron a Oaxaca, causaron daños estructurales en el edificio de dormitorios que funcionaba desde hace 60 años y en junio de 2022 se gastaron 600 mil pesos en su demolición.
En el primer trimestre de este 2023 comenzó la construcción de un conjunto de cuatro dormitorios distribuidos en dos plantas. En conjunto tendrán capacidad para cien niños.
La obra, valuada en cinco millones de pesos, ha implicado un trabajo de recaudación de fondos y está en la etapa de acabados. Así como hubo gente que se acercó a donar un millar de tabiques o una tonelada de varilla, esperan que haya quien ahora quiera donar cemento, muebles de baño, pintura o literas.
“Lo importante es sumar; todo está programado para que acabemos en febrero y a finales de ese mes mudemos a los niños a sus dormitorios nuevos”, expresa esperanzado Jesús Fajardo.
Dormitorios temporales
El gran comedor funciona ahora también como dormitorio. Recién ha concluido la hora del desayuno y las dos niñas, así como 19 niños y adolescentes, juegan o realizan alguna actividad planificada.
Aquí son 25 trabajadores quienes se encargan de su cuidado y apoyo en tareas cuando vuelven de la escuela, como el profesor René Ibáñez López, de nivel primaria.
“Es importante que tengan un apoyo académico, porque algunos de los niños presentan rezago y no saben leer ni escribir muy bien”, resalta el profesor René.
Ese apoyo académico no lo podían tener Diego y Sebastián porque su abuela materna habla con dificultad el español y no cuenta con estudios.
La trabajadora social, Francisca Reyna Carrasco González, tiene claro que el contexto familiar de ambos, al igual que sus otros cinco hermanos y hermanas, es de pobreza extrema y de mucha violencia, además de que su papá no trabajaba.
Solicitudes en espera
La Ciudad de los Niños y las Niñas de Oaxaca fue fundada el 6 de febrero de 1958 por el sacerdote Miguel Pérez García, quien constituyó un patronato Pro-Casa del Niño de Oaxaca A. C. y falleció hace cinco años.
Ese mismo 1958, el albergue comenzó a funcionar en un anexo al templo de La Merced, en el centro de la ciudad de Oaxaca y después tuvo otros domicilios hasta que Alfredo del Valle y Josefina Gómez donaron cuatro hectáreas de la Ex Hacienda de Viguera.
El inmueble se comenzó a ocupar el 24 de agosto de 1960 como Ciudad de los Niños y tiene dos espacios hermanos: la Pro-Casa Hogar del Niño, ubicada en la calle de Arista del centro de la Ciudad de Oaxaca y el Hogar de la Niña en la Colonia Cuauhtémoc, también en el municipio de Oaxaca de Juárez.
En este tiempo en que los nuevos dormitorios están en construcción, se han acumulado entre 20 y 30 solicitudes de menores que esperan ingresar porque quedaron en la orfandad; su madre no puede mantenerles porque el padre incumple con sus responsabilidades económicas o que, como Diego y Sebastián, viven en un hogar violento que deben abandonar con urgencia.
Para saber
La Ciudad de los Niños y las Niñas da cobijo a 26 niños y cinco niñas.
Las cifras
25
personas trabajan en torno a los cuidados y formación de las y los menores.
9
niños más hay en la Pro-Casa Hogar del centro de la Ciudad
19
menores permanecen en el Hogar de la Niña
El Apunte
Para concluir la construcción de los dormitorios requieren materiales como:
Cemento
Azulejo
Pega azulejo
Muebles de Baño
Pintura
Literas
Teléfono de contacto:
951 51 27 900
