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Bullying escolar en Oaxaca: cuarto lugar nacional en incidencia

Foto(s): Cortesía
Giovanna Martínez

El acoso escolar, conocido como bullying, es un problema grave en Oaxaca, según datos de 2024, el estado ocupa el cuarto lugar a nivel nacional en incidencia de bullying escolar, así lo dieron a conocer durante el foro “Entre broma y broma el acoso se asoma” donde participaron diferentes dependencias.

Las estimaciones indican que siete de cada diez estudiantes han sufrido algún tipo de acoso en su entorno educativo.

Acoso a mujeres

La Encuesta Nacional sobre la Dinámica de las Relaciones en los Hogares (ENDIREH) 2021 reveló que el 33.6 por ciento de las mujeres de 15 años y más en Oaxaca han experimentado situaciones de violencia en la escuela a lo largo de su vida.​

A pesar de la alta incidencia, en 2022 el Instituto Estatal de Educación Pública de Oaxaca (IEEPO) reportó solo 9 casos de bullying, lo que sugiere un subregistro significativo, posiblemente debido al temor de las víctimas a no ser escuchadas o a represalias.​

¿Qué es el acoso escolar?

De acuerdo con información publicada por el Gobierno de México, el ‘bullying’ o acoso escolar es el hostigamiento físico y/o psicológico al que es sometido un menor, ya sea por otro compañero o un grupo de ellos. Este fenómeno es una práctica recurrente en las escuelas de todo el mundo.

En el marco del Día Mundial contra el Bullying o Acoso Escolar, en Oaxaca desde el año pasado se ha implementado el programa “Entre broma y broma, el acoso se asoma”, mediante el cual se buscan construir comunidades escolares seguras en entornos que promuevan la inclusión, el desarrollo de relaciones saludables y valores como el respeto, la empatía y la solidaridad, con el fin de hacer frente a esta situación en sus diversas manifestaciones.

El programa pretende promover la sana convivencia en escuelas primarias, secundarias y bachilleratos a través de talleres, pláticas, lecturas, juegos y actividades de prevención que reforzarán en las y los estudiantes las buenas prácticas de convivencia.

Además, se otorgan herramientas que permitirán reconocer los tipos de acosos, aunque estos sean muy sutiles. Además, se aprende a establecer límites y las emociones de m a manejaranera saludable.

¿Cómo detectarlo?

Rosario, madre de Miguel de 10 años, asegura que comenzó a detectar cambios en la conducta de su hijo, como el desinterés por ir a la escuela, cuando siempre mostró una actitud positiva a las actividades escolares. 

Recuerda que empezó a comer menos, no quería dormir solo, empezó a enfermar y fue entonces que buscaron ayuda de un profesional, primero acudieron a un médico, que a su vez les recomendó buscar a un psicólogo. 

Con la ayuda de este profesional pudieron detectar que el menor sufría de acoso escolar de parte de dos de sus compañeros dos años mayores que él, sólo por el hecho de usar anteojos. 

La madre acudió con personal de la escuela para exponer su caso, lamentablemente nada pudo hacer ya que los niños estaban a días de salir de la escuela con rumbo a la secundaria. 

Importancia de la vigilancia

Para detectar posibles casos de bullying, es importante vigilar con atención los posibles cambios que el menor pueda manifestar. Estos cambios o síntomas se clasifican en dos tipos: signos escolares/sociales y signos en el plano personal.

Dentro de los signos escolares/sociales se encuentran el deseo de dejar de acudir a la escuela, un bajo rendimiento repentino, desinterés por las actividades escolares y deportivas, pérdida o deterioro de sus pertenencias y/o artículos personales.

Como parte de los signos que se dejan ver en el plano personal, los expertos enumeran cambios constantes de humor a lo largo del día, modificación de hábitos alimenticios, sociales, pasatiempos y relaciones con amigos o compañeros; se muestra nervioso, temeroso, apático o angustiado y presenta lesiones físicas, moretones, rasguños o heridas.

La detección temprana de conductas sintomáticas en casa y escuela servirán para definir estrategias de intervención integrales. Por ello, es fundamental la coordinación de madres y padres de familia o tutores con las autoridades escolares, desde una postura respetuosa de los sentimientos del menor, sin hacerlo sentir culpable por la situación.


-El ‘bullying’ o acoso escolar es el hostigamiento físico y/o psicológico al que es sometido un menor, ya sea por otro compañero o un grupo de ellos

-La detección temprana de conductas sintomáticas en casa y escuela servirán para definir estrategias de intervención integrales

-Se recomienda escuchar al menor, inducirlo de manera amable a hablar sobre sus sentimientos y las cosas que le suceden en su vida cotidiana

-Evitar aconsejar al menor para que confronte de manera violenta al agresor, ya que esto sólo agravaría más el conflicto

-Si eres testigo de un caso de bullying o acoso escolar, no te que quedes callado. ¡Alza la voz! Todas y todos podemos detener este tipo de violencia

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