Gerardo Valdivieso Parada/ NOTICIAS, VOZ E IMAGEN DEL ISTMO
MATÍAS ROMERO AVENDAÑO, Oaxaca.- “Quisieron despedazarnos pero no pudieron, aún somos fuertes”, soltó Irineo Mújica, líder de la Caravana por la Justicia, la Dignidad y la Libertad del pueblo migrante, sobre el bloqueo a la carretera federal que hicieron elementos de la Guardia Nacional cerca de la población de La Ventosa, con el objetivo de impedir que siguieran el trayecto hacia Matías Romero Avendaño, en la zona norte de la región, el viernes en la tarde-noche.
Intercambio de pedradas
Elementos de la Guardia Nacional exigían que los migrantes bajaran de las plataformas de los camiones para seguir a pie, por lo que impidieron el paso de todos los vehículos que se dirigían hacia Matías Romero haciendo un tapón en donde se aglomeraron vehículos y migrantes.
La tensión que se produjo pudo haber desatado un enfrentamiento como el del pasado 4 de noviembre, y aunque en una parte del cruce de los caminos hubo intercambio de pedradas entre algunos elementos de la Guardia Nacional y los integrantes de la caravana no hubo lesionados.
Irineo Mújica, que acarreaba a los grupos de migrantes que venían desde Niltepec atravesando Santo Domingo Ingenio y La Venta, llegó para negociar con la Guardia Nacional y tratar de calmar los ánimos de los migrantes más exaltados.
“No nos convenía a los dos un enfrentamiento”, dijo el director de Pueblos sin Fronteras, quien se interpuso entre la formación de los elementos de la GN y la valla de migrantes con los brazos entrelazados que se disponía a romper el cerco a como diera lugar.
Entre los integrantes de la caravana había jóvenes dispuestos ya al enfrentamiento, mientras otros, los que cargaban con sus hijos y familia, pidieron mantener la cordura por el peligro que podían correr las mujeres, los niños y los ancianos en caso de desatarse la violencia, ya que los migrantes superaban en número a los elementos de la Guardia Nacional.
Se llegó al acuerdo de dejar pasar a la caravana montados en los vehículos para poder llegar esa misma noche a Matías Romero, ya que los migrantes adujeron que no querían atravesar a pie esta zona por los fuertes vientos y el frente frío que empezó a azotar la tarde del viernes.
Solidaridad istmeña
Después de pasar la noche en Matías Romero Avendaño, la caravana se dispuso a quedarse en el centro de la ciudad ferrocarrilera bajo el domo de su auditorio de usos múltiples, en los pasillos de la antigua estación y los alrededores, en donde el Ayuntamiento los dotó de agua y sus instalaciones para su aseo.
Los migrantes reconocieron el apoyo de los locatarios y vendedores de los mercados de los pueblos de la región por los que han pasado, en donde siempre recibieron la solidaridad de los istmeños quienes regalaron sus productos para hacer sus alimentos.
Este sábado, al recorrer los mercados, los migrantes obtuvieron verduras y carne de res y de pollo que limpiaron y prepararon en la explanada del centro, lo que sirvió de alimento del día y que en fila los integrantes acudieron con sus recipientes improvisados la mayoría botes de refresco o de agua utilizados como vasos para recibir el caldo.
Todavía hay tensión
La caravana integrada por menos de mil personas saldrá de este municipio de la zona norte del Istmo la mañana de este domingo, para avanzar hacia la frontera con Veracruz, aunque no se sabe si seguirán a pie o montados en vehículos de motor lo que podría ocasionar otro choque con la Guardia Nacional.
“Quisieron despedazarnos pero no pudieron, aún somos fuertes”.
Irineo Mújica
Pueblos sin Fronteras
