Boca Vieja, Bajos de Coyula, Huatulco.- En un ambiente festivo y con la asistencia de cientos de visitantes atraídos por la frescura y el sazón de deliciosos platillos con sabor a mar, los días 22 y 23 de febrero se realizó con éxito la Quinta Feria del Ostión en la playa Boca Vieja, perteneciente a la agencia Bajos de Coyula, Huatulco.
Convertido en uno de los eventos más atractivos para el turismo local, la Feria del Ostión reactiva la economía de restauranteros, pescadores y buzos que tienen en la venta de mariscos y platillos preparados su principal fuente de ingresos, además de que fortalece la actividad turística de un lugar con una esencia única por contar con una laguna y amplia franja de playa abierta.
Durante dos días pobladores de Boca Vieja, en coordinación con el Gobierno Municipal de Huatulco, organizaron una serie de actividades deportivas y recreativas que enmarcaron el producto por excelencia de este lugar: los ostiones en su concha.
Se realizaron torneos de pesca, fútbol, voleibol, concurso de deslizamiento de lanchas, el ostión más grande, exposición de platillos basados en ostiones y la infaltable degustación del que es considerado un manjar en esta parte de la Costa. Todo aderezado con alegre música en vivo con exponentes de la región.
Toda una vida explorando el mar
Desde hace más de 40 años, don Camilo Mendoza ha explorado la inmensidad del mar en busca de conchas y pescados, cuya venta ha constituido su forma de sustento.
El experimentado buzo recuerda con nostalgia cuando la docena de ostiones costaba de tres a cinco pesos y cómo después subió a 25, hasta llegar a los 200 pesos que cuesta ahora en cualquiera de los restaurantes de esta playa.
Aún cuando sabe que la naturaleza ha sido generosa regalándoles el codiciado manjar que le ha dado sustento económico a decenas de familias en Bajos de Coyula, don Camilo también es consciente de que es fundamental cuidar el producto.
"Estamos proponiendo a académicos de la UNAM y la Universidad del Mar la creación de un arrecife artificial como criadero de ostiones, porque ya nos estamos acabando todo. Tenemos que hacer conciencia y cuidar a la naturaleza", expone.
Los buzos de Bajos de Coyula saben lo que es una crisis por escasez de ostión y lo han padecido crudamente con el paso del huracán Ágata, que en mayo del 2022 les arrebató más de 10 mil docenas de la preciada concha.
Por ello y porque reconocen que si no conservan el recurso que les sostiene, terminarían perdiéndolo, durante los meses de junio, julio y agosto, mantienen una veda del producto para que pueda reponerse.
A pesar de la intensa publicidad y llegada de visitantes que deriva de las ferias del ostión, los pobladores de Boca Vieja, ven con mesura la llegada masiva de turistas, pues a decir de Camilo Mendoza:
"Creo que estamos bien así -con el turismo que nos llega-; si traemos más turismo vamos a traer más contaminación. Coyula está creciendo a su propio ritmo, con sus propios logros y propósitos".
