Un equipo de ingenieros civiles y arquitectos del área de Protección Civil y Emergencia Escolar del Instituto Estatal de Educación Pública de Oaxaca (IEEPO) está a cargo de la verificación básica preventiva de las escuelas siniestradas por inundaciones o terremotos.
Aunque ahora también se ha sumado a estas tareas personal de la asesoría técnica de la propia dependencia ante el gran número de daños causados por los dos recientes sismos.
De acuerdo con un informe del IEEPO, la verificación básica preventiva se hace junto con directivos, padres de familia y autoridades municipales, durante recorridos aula por aula y demás instalaciones, para detectar fisuras, grietas y fallas estructurales, principalmente en muros, columnas, trabes y lozas, en caso de un fenómeno geológico
De presentarse graves daños en alguno de estos elementos, el equipo de ingenieros civiles y arquitectos emite un reporte a su área, donde determina la suspensión de actividades escolares y administrativas, para no poner en riesgo la vida de alumnos, profesores y asistentes.
A su vez, el área de Protección Civil y Emergencia Escolar hace la notificación a la dirección general del IEEPO y ésta a su vez, a la Coordinación Estatal de Protección Civil de Oaxaca (Cepco), para la emisión del dictamen correspondiente, y al Instituto Oaxaqueño Constructor de Infraestructura Física Educativa (IOCIFED), a fin de determinar la reconstrucción o la nueva edificación del plantel.
En otros casos, si se presentan afectaciones en muros que no tienen una carga, sugiere su reparación por no presentar daños estructurales.
De acuerdo con el informe, el reporte del equipo de ingenieros civiles y arquitectos resulta confiable por ser especialistas en diagnóstico de estructuras.
Los techados, un riesgo
Según informes de un miembro del equipo del área de Protección Civil y Emergencia Escolar del IEEPO, los techados de plazas cívicas en algunos planteles no reúnen los requisitos técnicos de construcción y representan un riesgo para los estudiantes, ante un terremoto.
“En muchos de los casos, los muros carecen de la cimentación adecuada o tienen columnas pequeñas para soportar un peso de cinco toneladas de la estructura metálica y las láminas. Es peligroso porque se pueden venir abajo, sobre todo por ser las plazas cívicas el primer lugar de reunión de los alumnos para la posterior evacuación”, señaló.
