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Denuncian feminicidio que nadie registró en Unión Hidalgo, Oaxaca

 La hermana de María Luisa señala que no hubo investigación ni detenidos por el crimen./Agencia Reforma
Foto(s): Cortesía
Citlalli López Velázquez

Citlalli López Velázquez 

11 de septiembre 2021// Olga recuerda con rabia la manera en que le arrebataron la vida a María Luisa Gómez López, su hermana, pero más aún la impunidad del feminicidio cometido con ácido en 2012 en Unión Hidalgo, en el Istmo de Tehuantepec. No hubo investigación, no hubo detenidos. Ningún registro.

“Eso se quedó hasta hoy en día como si nada hubiera pasado”, expresa Olga Gómez López alzando la voz para visibilizar el delito, nombrar a su hermana y exigir justicia.

A finales de marzo, María Luisa fue rociada con ácido cuando cenaba en la taquería El Chino en aquella localidad. Testigos relataron a Olga que el ataque fue directo. Una persona descendió de un carro y le lanzó el líquido corrosivo.

“Cuando la trasladaron al hospital de Juchitán mi hermana todavía podía hablar. A ella la cubrieron en todo el cuerpo con una anestesia para que soportara el ardor o dolor. No sé cuál fue su miedo, no sé si fue porque conocía a la persona que se lo hizo o tenía miedo de que nos metiéramos a fondo en el problema, pero no quiso contarnos lo que realmente había pasado”, relata Olga, vía telefónica, quien radica en EU.

En un taxi María Luisa fue trasladada al Hospital General de Juchitán de Zaragoza, y luego a Ciudad de México en donde falleció el 6 de abril de 2012 por “neumonía bilateral, complicación determinada por el conjunto de quemaduras”, según el acta de defunción 8729.

Antes de ello, en una la llamada telefónica María Luisa, quien se desempeñaba como profesora, contó a su hermana que las heridas habían sido producto de un accidente en casa.

“Yo ya sabía lo que había pasado, me contaron que del dolor mi hermana se revolcó en la calle. Lo único que pude decirle es que saldríamos adelante. Cuando llegó al hospital de México los médicos nos dijeron que nos preparáramos porque el ácido ya había corroído todos sus órganos”.

María Luisa tenía 42 años de edad y dos años de haber regresado de EU. Debido a su formación docente, comenzó a dar clases en una localidad de Matías Romero.

Aún cuando considera que es difícil que a 8 años del feminicidio se abra una investigación para dar con los responsables del caso, Olga señala que nunca es tarde para hacer justicia.

Finalmente, Olga demandó a las autoridades de Oaxaca abrir una investigación sobre lo ocurrido a su hermana en Unión Hidalgo. 

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