Vecinos de la Casa de la Cultura Oaxaqueña manifiestan su temor a que este espacio, que ha sido utilizado por años para actividades recreativas, se convierta en un tianguis permanente como ha ocurrido en otros lugares.
Lo anterior, derivado de que desde hace varios sábados, un grupo de jóvenes ha instalado un tianguis en este espacio, además de que debido a la pandemia por la COVID-19, esto provoque un brote de la enfermedad en este lugar, aseguran los vecinos.
Mauricio García, habitante de este lugar, señala que las consecuencias de un tianguis son inseguridad, violencia y apropiación de espacios públicos, por lo que junto con sus vecinos ya enviaron un oficio a las autoridades municipales para que tomen cartas en el asunto.
“Entendemos que la situación económica no sea la mejor para todos, pero no queremos que se adueñen de este espacio que lo hemos mantenido nosotros y que es un espacio en el que podemos estar tranquilos”, manifiesta.
“No los discriminamos”
Don Mauricio comenta que, junto con sus vecinos, ha estado al pendiente de las redes sociales del grupo de jóvenes que se ha instalado durante los sábados sobre la calle de Santos Degollado y ha leído que los señalan de discriminadores.
“Nosotros no los discriminamos. Dicen que odiamos a las mujeres, a las personas con distintas preferencias sexuales; no es por eso, es porque no cumplen con las medidas sanitarias y porque no respetan a los vecinos”, subraya.
Comparte que otros vecinos comentaron, durante una reunión que realizaron el viernes pasado, que varios de los integrantes de este tianguis fumaban mariguana y también estaban vendiendo, además de que ninguno portaba cubrebocas y estaban todos juntos sin respetar la sana distancia.
Espacio recreativo
El vecino comparte que por años este espacio ha sido utilizado para que por las tardes lleguen jóvenes a platicar en las bancas o a practicar coreografías, lo cual se ha retomado en las semanas anteriores, por lo que temen que la afluencia de personas provoque brote de COVID-19.
“Todos los jóvenes que vienen a sentarse o a practicar sus coreografías vienen con cubrebocas y son pocos, pero están los del tianguis sin cubrebocas y todos juntos, por eso es nuestro temor”, señala.
Afirma que quieren proteger este barrio y que se mantenga así, ya que por mucho tiempo ha sido un espacio cultural y recreativo, pero no quieren confrontarse sino hacerlo con respeto y por la vía legal.
Incluso, durante la conferencia de prensa del viernes, una vecina compartió que se acercó a hablar con una de las integrantes del tianguis para expresarle que podían llegar a un acuerdo; no obstante, ella no aceptó.
Espacio libre de ambulantaje
El mayor temor de don Mauricio es que al ver instaladas a unas personas, lleguen más y el espacio se vuelva un mercado; incluso recuerda que hace años evitaron que se colocara una vendedora.
“Veíamos que según vendía agua, pero después le quiso vender el espacio a otra vecina. Le dijo que ya tenía los papeles para que pudiera instalarse ahí, pero nos enteramos y entre los vecinos la quitamos; no vamos a permitir eso”, manifestó.
Comparte que temen que este tianguis provoque más ambulantaje en la zona, algo que entre vecinos han podido evitar, además de que el sábado 7 de noviembre, cuando llegó la Policía Municipal, fue un ejemplo de lo que podría pasar si se autoriza.
“Este grupo de personas están utilizando a los vecinos y las quejas para agredirnos y también a la policía que ese día no se acercó y si les quitó sus productos, pues que se los regresen, pero que no dejen que se instalen”, solicita.
Vecinos inconformes:
Barrio Trinidad de las Huertas
Barrio de La Merced
Los Siete Príncipes
Temen que el tianguis provoque:
- Inseguridad
- Violencia
- Venta de espacios
“Entendemos que la situación económica no sea la mejor para todos, pero no queremos que se adueñen de este espacio que lo hemos mantenido nosotros y que es un espacio en el que podemos estar tranquilos”.
Mauricio García, Vecino.
