Siempre no, tendrá que esperar otro rato más para volver al cuadrilátero.
La pelea que sostendría Gerardo Sáenz fue suspendida, informó el pugilista oaxaqueño en breve entrevista, al tiempo de explicar que ya encontraba en la Ciudad de México (CDMX) para viajar rumbo a Tijuana cuando recibió la llamada telefónica de la promotora, donde se le indicó que el combate se suspendía debido a que su contrincante, el neoyorquino Jayquarn Hazel, tuvo una caída, se lastimó y podría pelear.
De esta manera, el combate de peso welter, de los 66 kilos y 700 gramos, pactada a cuatro rounds y que estaba programada para este 30 de octubre en el Grand Hotel de Tijuana, podría ser reprogramada para el 21 de noviembre, de lo cual también ayer esperaba la notificación oficial.
Gerardo Sáenz recordó que se encontraba ampliamente emocionado, contento e ilusionado por lo que sería su regreso a una pelea profesional este fin de semana, incluso buscaría confirmar su calidad con un nocaut.
Sin embargo, el ánimo no decae y de inmediato, tras su regreso de la Ciudad de México, retornó a los entrenamientos en Oaxaca en el gimnasio bajo la guía de su entrenador, el experimentado Sergio “Zarco” Chirino, con el fin de mantenerse en forma y ritmo para cuando llegue el momento de regresar al encordado de paga.
“Mi rival se lastimó en Brooklyn, Nueva York, se suspendió la pelea y podría realizarse el 21 de noviembre; quería yo volver con un nocaut para mi gente pero no se pudo, ya no queda de mí, yo estaba listo pero hay que comprender también la situación del rival”, mencionó.
Gerardo Sáenz indicó que en caso de que no se reprograme dicha pelea, podría subir al ring en diciembre próximo en una función que ya se prepara para la ciudad de Oaxaca.
