Observar a una mujer que atenta contra la propiedad pública o privada siempre llamará la atención y será motivo de crítica, si a ello agregamos que los medios de comunicación convencionales se encargan de repetir una y otra vez las imágenes, aunado con la manera de dar las noticias de algunos comunicadores al frente de noticieros, los actos terminarán por escandalizar a muchos, lo que hará desvíen la mirada; y el impacto que pudiera tener en ellos el motivo de lucha contra la violencia hacia la mujer, quedará diluido.
Masculinidad hegemónica vs feminazis
Finalmente, para las mujeres que en las marchas hacen destrozos y para aquellas que en su discurso manifiestan el rechazo categórico hacia lo que la socióloga australiana Raewyn Connell teorizó como masculinidad hegemónica, la cual es garante de la posición dominante de los hombres y el sometimiento de las mujeres (el patriarcado), muchos tomaron el apelativo degradante para referirse a ellas como feminazis, el cual para infortunio del movimiento feminista ha sido aceptado, en tanto que circula en lo social.
Los espectadores y la omisión
Para algunos espectadores de la lucha de las mujeres en contra de la violencia ejercida hacia ellas juzgarán innecesario y hasta salvaje las manifestaciones de destrucción y pintas que se llevan a cabo en las marchas; podemos suponer que quien las realiza, encuentra plena justificación para ello, no se percata que con el ejercicio de su violencia degrada también su movimiento, pues aplica lo que la ideología feminista combate de fondo, la violencia e injusticia. De esta manera, quien es espectador posiblemente rechace en su omisión al movimiento feminista.
Por otro lado, en ocasiones, para visibilizar las injusticias y el maltrato social, en este caso en contra de la mujer, las medidas para erradicar la violencia en contra de la mujer no pueden ser de manera tibia.
Aristas a desarrollar
Hasta aquí hay varias aristas que he mencionado, las cuales será necesario desarrollar: la destrucción a propiedad pública y privada, como mencioné, no es exclusiva de las marchas feministas; los que se han dedicado a resaltar las incongruencias (a sus ojos) de dicho movimiento para atacarlo; y lo que se le llama popularmente, "pegarse un tiro en el pie", pues son en ocasiones algunas mujeres afines al movimiento feminista, quienes terminan por degradarlo.
