Joel J.V., chofer de un empresario farmacéutico, fue vinculado a proceso como presunto responsable del delito de homicidio de la contadora Estela R.P., y quedó recluido en el penal de Miahuatlán de Porfirio Díaz, con un plazo de dos meses para el cierre de la investigación complementaria.
Durante la audiencia de ampliación de término constitucional, el Juez de Control de Tanivet del circuito judicial de Valles Centrales, consideró que existen elementos de la presunta responsabilidad de Joel, como coautor del crimen cometido presuntamente por el empresario, Armando, quien se encuentra prófugo de la justicia.
Durante la audiencia de término, el agente del Ministerio Público dio a conocer todas las pruebas que existen en el expediente penal 665/2020 y entre ellas mencionó que la contadora Estela y otras personas trabajaban para las empresas fantasmas de Armando.
Por ello, tenía que cambiar tres cheques por la cantidad de dos millones 400 mil pesos y uno de ellos fue en Inbursa.
Uno de los cheques que cobró fue por 200 mil pesos, cuyo dinero fue guardado en la camioneta de Armando, pero extrañamente la unidad de motor fue cristaleada en jurisdicción de San Francisco Tutla, Santa Lucia del Camino.
La contadora fue citada el miércoles 27 de noviembre del 2019 en jurisdicción de San Francisco Tutla, donde desapareció.
Localizan el cadáver de la mujer
Como fue informado, el cuerpo sin vida de la contadora fue localizado el viernes 29 de noviembre del 2019 entre el zacate, en el camino de Valdeflores.
La mujer fue reportada como desaparecida el 27 de noviembre cuando se desplazaba en su camioneta y fue vista por última vez en Santa María El Tule.
Tras el reporte de la desaparición, la camioneta Ford tipo Escape fue localizada en la carretera a San Andrés Huayápam.
Sus familiares reconocieron a la mujer de 37 años de edad, quien presentaba huellas de tortura, disparos de arma de fuego además de que fue atada de pies y manos.
Durante las investigaciones de los elementos de la Agencia Estatal de Investigaciones descubrieron que la contadora trabajaba para el familiar político de un empresario farmacéutico.
La dama cobraba cheques y supuestamente al realizar un corte de caja no salieron las cuentas, además del extraño robo en la camioneta y unos cheques que fue depositado por un gerente de una empresa financiera, por lo cual el empresario habría ordenado el crimen.
Sin embargo, la policía detuvo al chofer Joel J.V., en tanto falta el empresario y otras personas más.
