En la actualidad donde la tecnología posibilita el desarrollo y proliferación de la realidad virtual y productos visuales, auditivos y táctiles, la relación con la imagen es contundente; la pintura y la escultura comienza a ser vista como una aplicación mágica, cuya función es atraer el espíritu de la obra y transmitirlo al poseedor de la imagen.
Este es el caso de Romeo Antonio Leyva Cruz, quien es originario de Pinotepa de San Luis, Jamiltepec, en la región de la Costa, donde actualmente vive; y para conocerlo un poco, nos platica que su pasión por el arte nace en la escuela primaria con los dibujos de distintos personajes de la televisión, y a la edad de 12 años expresa un interés muy profundo por pintar y dibujar el rostro de Cristo crucificado.
A los 15 años decide salir de su pueblo natal con el firme propósito de estudiar artes plásticas en la Escuela de Bellas Artes de la Universidad Autónoma Benito Juárez de Oaxaca (UABJO), iniciando así su carrera artística; estudiando la carrera aparece su amor por la restauración; su primer tallado en madera fue la imagen de San Sebastián en miniatura, el cual es el Santo Patrono de su pueblo, Pinotepa de Don Luis, mostrando así sus grandes habilidades en el tallado de madera, en la pintura, en el dibujo, la litografía, grabado y otras técnicas, añadiendo a la técnica su creatividad y sus colores únicos que han sido su sello personal; es un hombre comprometido con su arte, luchador de corazón y con una actitud positiva hacia la vida.
Su actividad favorita es realizar pinturas con el rostro de Jesús crucificado; sus temas preferidos son las costumbres y tradiciones de su pueblo, pintar a la mujer embarazada como digna representación de la creación de la vida; también encontramos en sus pinturas desnudos que representan el cuerpo desde su nacimiento; estos temas los muestra en sus recientes obras como son “Al Ahecho”, “Madre Tierra”, “Madre soltera”, “Sembrando maíz”.
El artista plástico Romeo Leyva es de carácter alegre, sonriente, amante de su familia, preocupado por transmitir sus conocimientos a los jóvenes para seguir impulsando siempre la conservación de la lengua materna, las costumbres y tradiciones; y enseñando a los jóvenes el arte de la pintura con humildad, ha participado en el taller de Artes Gráficas de su pueblo, siendo el secretario; actualmente lleva el nombre de Grabadores Mixtecos Unidos.
Lleva más de 30 años dedicado a la pintura y tallado de madera. Su primera exposición colectiva la realizó en la escuela de Bellas Artes en el año de 1987; ha tenido innumerables exposiciones colectivas e individuales, restauraciones de las cuales solo mencionaré algunas, como la restauración y decoración de la Basílica de la Soledad de Oaxaca; la restauración y decoración en la iglesia de Asunción de la Heroica Ciudad de Tlaxiaco; restauración del retablo principal de la iglesia de Miahuatlán de Porfirio Díaz; restauración y decoración del interior de la iglesia de Magdalena Jaltepec Nochixtlán; restauración del Cristo Señor de las Misericordias de la iglesia de San Miguel Tecomatlán, Nochixtlán; restauración del Cristo Santo Entierro (tata´chuu) de Santiago Pinotepa Nacional.
Entre sus exposiciones se cuentan muchas en diferentes lugares de nuestro estado, y entre tallas, madera, lienzos y pintura transcurre la vida de este talentoso artista plástico que trae su arte desde Pinotepa de Don Luis.
