HUAJUAPAN, Oaxaca.- Las cenizas del obispo Teodoro Enrique Pino Miranda, fueron depositadas en una bóveda ubicada en la Catedral de Huajuapan, acto encabezado por el encargado de la Diócesis de esta zona, Rogelio Palma Tapia.
A las 12 del día de este lunes, las cenizas de monseñor Teodoro Enrique Pino arribaron a la Catedral de Huajuapan, mismas que fueron recibidas por el clérigo y por el encargado diocesano, quien encabezó la misa de la reapertura de la Catedral, agendada para el 14 de septiembre.
Minutos antes del mediodía, decenas de personas –la mayoría adultos mayores— esperaban formados afuera de Catedral para poder ingresar a este centro religioso –que permaneció cerrado tres años-, en donde el límite de asistentes fue reducido a menos del 40 por ciento de su capacidad por la pandemia de la COVID-19.
La ceremonia comenzó con los protocolos correspondientes, así siguió su curso hasta que se realizó la bendición del inmueble religioso, luego de que permaneciera cerrado durante tres años, tras el sismo del 19 de septiembre de 2017; posteriormente se desarrolló la bendición de la bóveda, en donde fueron depositadas las cenizas del obispo.
Es preciso recordar que esta bóveda se ubica a un costado de los restos del tercer obispo de Huajuapan, Jenaro Méndez del Río, quien murió el 13 de abril de 1952.
Los restos de monseñor Teodoro Enrique Pino Miranda fueron entregados por su hermano Lázaro Pino Miranda, quien con sus familiares viajó del estado de Sonora; posteriormente, las personas visitaron la bóveda y el templo fue cerrado para seguir respetando las reglas que restringen las concentraciones masivas por el riesgo de contagio por el coronavirus.
El encargado diocesano dijo que “monseñor Teodoro Pino Miranda ya no tuvo la oportunidad de gozar y ver la reapertura de la Catedral que tanto anheló, pero seguramente nos está acompañando desde el cielo en este memorable acto para todos".
Palma Tapia mencionó que la Catedral de Huajuapan será abierta y se cumplirán todos los protocolos de sanidad correspondientes, debido a que Oaxaca pasó de semáforo amarillo a naranja, en donde las acciones se restringen mucho más.
En esta ocasión, los protocolos religiosos cambiaron, pues el saludo de la paz se realizó a distancia y la comunión eucarística se ofreció a cada uno de los feligreses respetando la sana distancia y evitando el contacto directo.
Para entrar a este templo, fue necesario que las personas portaran su cubrebocas y usaran el gel antibacterial, además de que debieron pasar por el tapete sanitizante, siguiendo los protocolos del gobierno federal.
