El arzobispo de Antequera-Oaxaca, Pedro Vázquez Villalobos convocó ayer a los católicos a ser buena semilla para tener esperanza en la oración y vivir en la caridad, en la fe y en la confianza en el Señor, durante la pandemia.
“No nos dediquemos nada más a decir ‘¡Ay, este gobierno!, ¿cuándo va a hacer algo?’”, añadió.
Durante la homilía de la misa, oficiada en el oratorio episcopal, el mitrado sostuvo que el domingo, el Día del Señor, es una buena oportunidad para los católicos y saber si están haciendo realmente las cosas a fin de agradar a Dios y en beneficio de sus personas.
“La figura de Dios en usted, debe ser de un Dios que ama, de un Dios justo, de un Dios misericordioso, de un Dios que se preocupa por ustedes y quiere lo mejor para ustedes”, asentó.
Por eso, pidió a los católicos ser un retrato de Dios, porque no se pueden olvidar que fueron creados a su imagen y su semejanza.
“Mírese también usted y responda a lo que quiere encontrar Dios en su persona. Cómo quiere Dios que usted sea. Yo quiero un Dios que ama, que tiene misericordia, un Dios justo, un Dios bondadoso, un Dios paciente ¿No querrá eso mismo Dios de usted?”, anotó.
De hecho –afirmó–, en el análisis de nuestra vida, decimos ‘tengo virtudes y tengo defectos’, todos estamos llenos de virtudes y todos estamos llenos de defectos. ¿Qué quiere Dios? Que estas virtudes vayan creciendo y que estos defectos no crezcan. A veces con tristeza y dolor decimos, ‘me ha vencido el tentador, he caído, he caído en el pecado, me dominaron mis defectos, mi debilidad humana’ y ¿qué hacemos? Le decimos a Dios ‘misericordia, perdóname y de nuevo reiniciamos una práctica de virtud.
De esta manera, requirió a los creyentes ser una buena semilla y sacar de su corazón todo lo malo y nunca se conviertan en cizaña.
“Nunca se conviertan en eso. Sólo en trigo, en semilla buena”, señaló.
Incluso, destacó que los católicos en esta realidad de pandemia deben ser buena semilla con el propósito de motivarse y ser pacientes, pero también para tener esperanza en la oración y vivir en la caridad, en la fe y en la confianza en el Señor.
