Debido a la pandemia por COVID-19 y al anuncio reciente de que Oaxaca vuelve al semáforo rojo, se dio a conocer que este año se suspenderá la presentación en vivo de la puesta en escena "Donají… La Leyenda". Pero la edición del 2019 será re-transmitida los domingos 19 y 26 de julio, a través de la página de Facebook del gobierno citadino y por televisión abierta en el canal 9.1 de Corporación Oaxaqueña de Radio y Televisión.
Cuenta la leyenda que el lirio más hermoso que ojos humanos han visto, se retrasará un año en florecer. El perfil del rostro de la princesa Donají, herencia cultural e imagen oficial del escudo de la ciudad de Oaxaca de Juárez, mantendrá el enigma y la magia oculta a la vera del río Atoyac hasta el próximo año.
Y así como en la leyenda, mixtecos y zapotecas velan armas, pues este año, la COVID-19 silenció el sonido del huéhuetl y el teponaxtle para preservar la salud de las y los oaxaqueños.
Donají… La Leyenda
Este espectáculo que año con año presenta el Ayuntamiento de Oaxaca de Juárez, y que ya es parte fundamental de las celebraciones de los Lunes del Cerro en el estado, será revivido a través de la re-transmisión, en la que los espectadores podrán ver la escenificación de la leyenda del amor entre la princesa zapoteca y el príncipe mixteco, que desde hace 38 años los oaxaqueños presencian como parte de sus tradiciones y cultura.
El creador de este espectáculo, Fernando Rosales García, director del Ballet Folklórico de Oaxaca, hace hincapié en que la puesta en escena es ensamble que reúne el rescate de historias, ritos, costumbres, usos, de música, de leyendas locales transmitidas por tradición oral, recuperadas mediante investigación, consultas, charlas y llevado todo ello a una presentación dancística con un libreto sencillo y digerible, con coreografías espectaculares y coloridas vestimentas para deleite de los espectadores.
"Donají… La Leyenda" es una presentación de y para los oaxaqueños, un pueblo fuerte que ha superado adversidades, sismos, lluvias, pandemias, desastres y ha salido adelante. “Esperemos un poco y en un año nos veremos todos, de nuevo, en la Rotonda de la Azucena”, vaticinó Fernando Rosales García.
No te pierdas las re-transmisiones de "Donají…La Leyenda", ya que debido a la contingencia y las medidas preventivas para evitar contagios por COVID-19, este año no se realizará en el Auditorio Guelaguetza. A cambio de ello, el Ayuntamiento de Oaxaca de Juárez y la Corporación Oaxaqueña de Radio Televisión (CORTV) difundirán la presentación de su edición pasada, la del 2019.
Cómo surgió el espectáculo
Una tragedia oaxaqueña alimentada de la leyenda, mitos y fábulas. Se buscaba ofrecer un espectáculo distinto, explica Rosales García. En el año de 1982 se tocaron muchas puertas, diversas instituciones, el nacimiento de "Donají…La Leyenda" fue muy difícil “hasta que encontramos apoyo, en poco más de mes y medio preparamos la presentación en espacios prestados como la sede de Artesanías e Industrias Populares de Oaxaca (Aripo), donde se escenificó la primera presentación, una mañana de Lunes del Cerro para, por la tarde, subir al Auditorio Guelaguetza, que por ese entonces quedaba vacío tras la fiesta racial y fue prestado por el Gobierno del Estado.
“Apenas llenamos la primera sección entre amigos, familiares, compañeros de compañías de danza y algunos invitados”, recuerda el director; hoy, las dos presentaciones son insuficientes ante los espectadores que quieren disfrutar de la pieza.
Se llevó cuatro años consolidar el espectáculo, relata el director de la agrupación coreográfica. La pieza dancística se prepara desde febrero, a lo largo de cinco meses el exigente director elige personajes, vestuario, desplazamientos y aplica modificaciones al baile de las nueve escenas con la que va tejiendo y relatando la historia de amor y sacrificio. No admite errores. “Desde los primeros días de julio, el espectáculo debe estar listo y resuelto hasta el más mínimo detalle, por respeto al público que espera todo un año el programa y, por horas, en el Auditorio Guelaguetza”.
Cómo evolucionó
En los primeros años, el espectáculo involucró a una treintena de personas, hoy en día suben a escena entre 70 y 80 bailarinas y bailarines. En algunos años se contó con la participación de más de 110 personas, a lo que se suma el equipo logístico, de iluminación, preparación de vestuario, sonido, etcétera. Cada año se deben tener dispuestos entre 70 a 90 trajes. “Sólo Donají tiene tres cambios durante el espectáculo”, aclara.
Pero Donají, Nucano, los mixtecos y zapotecos, son unos guerreros. El promotor cultural explica que La Leyenda estuvo a punto de desaparecer principalmente por motivos económicos al no encontrar apoyos ni patrocinios. Desde hace algunos lustros, el Ayuntamiento de Oaxaca de Juárez se hace cargo de la presentación, promoción, impulso, financiamiento y solución de contingencias.
Y Fernando Rosales García, esta vez con palabras escapadas detrás de un cubrebocas y la mirada de una pícara seriedad, recuerda que “hace años, como muchos otros en la fecha, caía un torrencial aguacero sobre el Cerro del Fortín, las autoridades nos prohibieron presentarnos por el riesgo que implicaba el uso de electricidad, luces, el piso resbaloso del Guelaguetza, los relámpagos, la lluvia; sin embargo, los muchachos y yo confirmamos nuestro pacto; sin importar el riesgo que corría el equipo, el peligro de un accidente sobre el escenario, decidimos bailar. ¿Qué íbamos a hacer con tanta gente que estaba anhelando ver el espectáculo bajo el agua, luego de largas filas y horas de espera?”.
La presentación de "Donají, la Leyenda" se ha alimentado de donaciones, apoyos, trabajo en especie y contribuciones de artistas, músicos; la escenografía ha sido colocada por amigos escultores, pintores, escenógrafos. Los trajes y vestidos son creación propia, la música es una selección de aquí y de allá, siempre respetando la historia, la tradición, cultura y visión de los oaxaqueños para presentar una leyenda de carne y hueso. Esta vez, como en el año pasado, el montaje ha contado con el apoyo de la administración municipal de Oaxaca de Juárez.
