Todos los días en Oaxaca se desperdician alrededor de 200 toneladas de fruta que no llega a su destino o simplemente no se consumen, por lo que Alejandra Rosado y Perseida Tenorio decidieron buscar una alternativa para evitar estas pérdidas y aprovecharlas para un ingreso extra.
Originarias del Istmo de Tehuantepec, ambas ingenieras en alimentos inscribieron su proyecto Mi Fruta, Mi Pueblo al concurso Sin Desperdicio México, organizado por la fundación Femsa, obteniendo el segundo lugar de entre 150 iniciativas, por lo que esta idea ya se está materializando en el estado.
De acuerdo con Carlos Hurtado, gerente de desarrollo sostenible de Fundación FEMSA, esta iniciativa nació de la idea con otras empresas como OXXO, Coca- Cola, Bimbo, VIPS, entre otras, para visibilizar que el desperdicio y pérdida de comida asciende a 220 millones de toneladas de alimentos en América Latina y el Caribe, cerca del 12% de la producción, según el informe Estado mundial de la alimentación y la agricultura 2019, de la FAO.
Por ello, en esta segunda edición de Sin Desperdicio México recibieron iniciativas innovadoras entre las que se encontraba la propuesta de las ingenieras oaxaqueñas quienes consiguieron un apoyo de 10 mil dólares que invertirán en Mi Fruta, Mi Pueblo.
Mi Fruta, Mi Pueblo
Perseida, quien es la directora general, detalla que el desperdicio de alimentos en el Istmo de Tehuantepec se debe a la zona geográfica, ya que están alejados de la capital oaxaqueña y en ocasiones es difícil la transportación por la distancia y debido a los conflictos sociales con los bloqueos.
Esto tiene como consecuencia que tan sólo una familia desperdicie 750 kilos de fruta en una temporada, y -por ejemplo- de mango son dos temporadas al año, lo que aumenta la cantidad de la pérdidas.
Por ello decidieron empezar un proyecto en el que enseñan a las personas el aprovechamiento de la fruta, tanto para darle más tiempo de vida, como para utilizarlos en recetas o productos diferentes, no sólo para autoconsumo, sino también para venderlos.
Alejandra, administradora de la organización, mencionó que esta iniciativa ha sido de gran ayuda durante la contingencia sanitaria, ya que las participantes han podido llevar un ingreso a sus hogares.
Detalló que hasta el momento, el programa ha beneficiado entre 50 y 60 mujeres con un promedio de edad de 40 años, que en su mayoría son amas de casa y que en estos momento de la contingencia sanitaria necesitan un apoyo económico.
Quieren replicarlo
Ambas ingenieras comparten que este es sólo uno de los proyectos que tienen en mente para apoyar a esta región y a otros estados que forman parte de la organización Una Mano de Ayuda, la cual fue creada en 2017.
Perseida relató que al inicio de la organización ya tenían planes enfocados en los alimentos, pero debido a las afectaciones por los sismos de 2017, tuvieron que dejarlos en pausa, pero señalan que el concurso de Sin Desperdicios llegó en el momento adecuado.
Señaló que actualmente ya están trabajando en una cooperativa en San Pedro Comitancillo, pero quieren seguir creciendo en otras comunidades del estado y del país.
“A través del aprendizaje transmitimos métodos de conservación de alimentos, mezclas ancestrales de pueblos como dulces o recetas tradicionales y fomentamos que los jóvenes se acerquen a los adultos mayores que tienen este tipo de conocimientos”, destacó.
Alejandra compartió que hace unos meses, su proyecto fue publicado en la revista de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO, por sus siglas en inglés) lo que, destaca, puede ser un impulso para que este tipo de actividades se repliquen en el mundo.
Gran desempeño de Oaxaca
Carlos Hurtado, gerente de desarrollo sostenible de FEMSA, destacó que esta fue la primera ocasión que participaron personas originarias de Oaxaca y afirmó que Mi Fruta, Mi Pueblo se llevó este premio debido a la innovación que propone.
“Es una gran idea generar cooperativas para evitar el desperdicio, por ello esta iniciativa tiene mucho futuro, ya que la cantidad de fruta que se desperdiciaba era grande porque no se alcanzaba a procesar o comer”, detalló.
Destacó que el premio es para impulsar más este tipo de proyectos y ayudarles a incubarlos, además de que no es sólo darles el dinero, sino también el proceso de acompañamiento desde la creación de la plataforma.
Sin Desperdicios México
El gerente de desarrollo sostenible mencionó que la segunda edición de la iniciativa de Sin Desperdicio se enfocó en México, a diferencia del año pasado que fue a nivel Latinoamérica y se llevó a cabo en Argentina.
“Queremos atacar el problema e ir trabajando con soluciones que salen de la misma región, por eso creamos el concurso, además de impulsar la innovación”, señaló.
Enfatizó que fueron 154 participantes emprendedores de distintos países como Argentina, Perú, Ecuador, Guatemala, entre otros de los cuales quedaron 12 finalistas, entre ellos Perseida y Alejandra que ocuparon el segundo lugar.
Lamentó que en el país se pierden 20.4 millones de toneladas de alimentos al año, por lo que estos tres proyectos ganadores ayudarán a disminuir este número.
Los otros ganadores fueron Save Fruit que ofrece tecnologías que pueden ser usadas para alargar la vida útil de los frutos después de que son cosechados y el startup Preemar que recibió un reconocimiento especial por su desarrollo de un sistema llamado Pro-viden, que monitorea la calidad del agua en tiempo real.
Mi Fruta, Mi Pueblo
Desperdicio
- 200 toneladas de alimentos se tiran en Oaxaca todos los días.
- 220 millones de toneladas de alimento perdidos en América Latina
- 20.4 millones de toneladas de alimentos desechados anualmente en México.
Transmitimos métodos de conservación de alimentos, mezclas ancestrales de pueblos, como dulces o recetas tradicionales,
Perseida Tenorio
