El Hospital General Doctor Aurelio Valdivieso de la ciudad de Oaxaca sintetiza las deficiencias para la atención de pacientes graves de COVID-19 en Oaxaca. En medio del pico más alto de contagios y defunciones, hoy cumple 10 días con su área para enfermos respiratorios con obras de adecuación.
A un costado del acceso a urgencias una gran lona sirve de advertencia al pueblo de Oaxaca: "Este hospital no está asignado ni habilitado como centro COVID-19", los pacientes con alguna enfermedad respiratoria deberán ser referidos, como en la realidad ocurre.
En esa espera se pueden ir los días, como una paciente pediátrica que desde la semana pasada permanece en el Hospital Valdivieso con sospecha de COVID-19 porque el de la Niñez Oaxaqueña, en San Bartolo Coyotepec, está saturado.
Además de esa paciente, otros dos con sospecha de COVID-19 permanecen en el área de urgencias y uno más en la de cirugía. El director del Hospital Valdivieso, Manuel Sánchez Sánchez, se sincera y afirma: “Si hay espacio, se valora. Si viene grave se refiere”.
Alta demanda, poca capacidad
Al día, a ese hospital llegan entre 10 y 12 personas con problemas respiratorios que desnudan las carencias en infraestructura.
Aunque hoy mismo el área COVID-19 de este hospital vuelva a recibir pacientes, “seguramente se llenará en breve, por el incremento de casos, el número total de camas ya pueden llegar a insuficientes si la gente no ayuda con las medidas de prevención como la sana distancia”.
Lo dicho por el director del Hospital Valdivieso concuerda con los números. Oaxaca cerró la primera semana de junio con 794 casos nuevos y 81 defunciones, en promedio 11 por día.
Sin contar a este nosocomio, los Servicios de Salud de Oaxaca reportan una ocupación en el 51.2 por ciento de las 381 camas sin ventilador y el 31.7 por ciento de las 142 camas con ventilador.
En total, entre las diferentes instituciones de salud pública y los nosocomios privados, en Oaxaca suman 523 camas para atender a pacientes COVID-19, pero el Hospital del Niño Oaxaqueño y el de la Mujer que opera la Secretaría de la Defensa Nacional, reportan cien por ciento de ocupación en sus camas sin ventilador.
Poco que ofrecer
Volver a abrir el área COVID-19 del Hospital Valdivieso representará apenas sumar el 1.7 por ciento a las 523 camas existentes en la entidad, pues sólo cuenta con seis para pacientes adultos y tres para pediatricos.
Aún así, los trabajos que comenzaron el fin de pasado anterior en el área COVID-19 de ese hospital, ayer por la tarde aún no concluían. “Van a terminar y tienen que sanitizar toda el área porque ahí estuvimos atendiendo a pacientes sospechosos y con diagnóstico confirmatorio”, refirió.
Por ser el hospital de referencia para pacientes sin seguridad social, el Valdivieso se contempló en el plan original de reconversión para atención de la COVID-19, pero el personal fue el primero en señalar la falta de insumos y equipos, lo que ocasionó que se quedara para atender otros padecimientos.
Aún sin área de COVID-19 habilitada y con las discrepancias por la declaración de equipo de protección personal que en abril hizo el gobernador Alejandro Murat, se habilitó un triage o zona de valoración.
Habilitado de emergencia
La saturación del Hospital Regional de Alta Especialidad, en San Bartolo Coyotepec, que el 14 de mayo anunció que no recibía un paciente más de COVID-19, hizo que el Gobierno del Estado replanteara la decisión de dejar fuera al Valdivieso y la madrugada del 16 de mayo se recibió a la primera paciente con esta nueva enfermedad.
La determinación oficial se hizo a pesar de que el área COVID-19 del Valdivieso, habilitada en el edificio que daba cabida a urgencias y otras áreas, no estaba concluida.
Esa falta de planeación fue evidente al mezclar pacientes sospechosos con aquellos que sí tenían un diagnóstico positivo de COVID-19 o con lo que estaban en recuperación. Para concluir las obras, en la última semana de mayo debieron suspender el servicio.
Esa nueva decisión causó inconformidad entre el personal ajeno al área COVID-19, sobre todo de enfermería, quienes el pasado jueves externaron el temor a contagios porque en urgencias, medicina interna y escolares tenían pacientes sospechosos de la nueva enfermedad.
Miedo a ir al hospital
Los comentarios de personal médico que advirtieron que el Hospital Valdivieso no es el mejor lugar para tratar a un paciente hizo que la familia de Felipa, una mujer de 50 años con insuficiencia renal crónica, evitará acudir ahí, a pesar de que carece de seguridad social.
Con su estómago lleno de agua, lo que hizo que se presionara su pulmón y por ende un problema respiratorio, hizo que entre la tarde del sábado y las primeras horas del domingo la rechazaron de cuatro clínicas particulares “porque creían que era COVID-19” y sólo pudo ser fue aceptada en una que no atiende ese tipo de pacientes.
"Nosotros no pensamos en pelear o estar discutiendo, sólo queríamos sacar adelante a mi tía", relató Hageo, quien apoyó a su primo intentar que internaran a su tía Felipa, entre el miedo a recibir un diagnóstico de COVID-19 y ser parte de las estadísticas.
Contagios en Salud
442 trabajadores
176 personal médico
186 personal de enfermería
80 de otras áreas
8 defunciones
3 médicos
2 enfermeros
1 dentista
2 de otras áreas
Del 1 al 7 de junio en Oaxaca se han confirmado
794 nuevos casos
81 defunciones
Saturados
Hospital de la Niñez Oaxaqueña
Hospital de la Mujer
"El número total de camas ya pueden llegar a insuficientes si la gente no ayuda con las medidas de prevención como la sana distancia”.
Manuel Sánchez Sánchez
Director del Hospital Civil
Ocupación en el Valdivieso
51.2 % de las 381 camas sin ventilador
31.7 % de las 142 camas con ventilador
El total en Oaxaca
523 camas para atender a pacientes COVID-19
