CIUDAD DE MÉXICO.- El catálogo del Teatro Mexicano del Murciélago, concebido en 1924 por el estridentista Luis Quintanilla y el escritor Luis Mario Schneider consideró, "tal vez", el documento de su tipo "mejor y más bello en la historia de la dramaturgia mexicana", está al alcance de un click.
Junto a otras publicaciones destacadas, permanece para consulta en la renovada plataforma del archivo digital del Centro Internacional para las Artes de las Américas (ICAA, por siglas en inglés) del Departamento de Arte Latinoamericano del Museo de Bellas Artes de Houston (MFAH).
También están ahí las confrontaciones de los años 40 entre Rufino Tamayo y la Escuela Mexicana de Pintura, así como el manifiesto La Cortina de Nopal, firmado por José Luis Cuevas en 1956, además de textos de 1960 del escritor Juan García Ponce sobre la pintora surrealista Leonora Carrington y artículos periodísticos de la crítica de arte Raquel Tibol.
ACCESO GRATUITO
Para muchos, un acervo aún por descubrir, y de acceso gratuito.
Relanzada el pasado 7 de abril, la plataforma "Documentos de Arte Latinoamericano y Latino" del ICAA, disponible en www.icaa.mfah.org/s/es/page/home, acerca desde 2012 más de 8 mil documentos -otros 4 mil están en proceso de agregarse- referentes a la creación artística de América Latina y el Caribe en los siglos 20 y 21, así como de las comunidades latinas en Estados Unidos. Y México está presente.
La nueva versión de este repositorio permite a usuarios montar directamente documentos, destaca en entrevista la directora del centro y curadora del MFAH, Mari Carmen Ramírez, de modo que sus alcances se ampliarán mediante acuerdos o convenios.
"La plataforma anterior estaba vinculada exclusivamente al proyecto de documentos del ICAA -el principal del centro-, pero éste desarrolla también actividades que implican colaboraciones con universidades, como la de Houston; exposiciones, seminarios, publicaciones y working papers. Ahora todo eso está reflejado en esta nueva plataforma", detalla Ramírez, quien además destaca la relevancia del acervo para reconocer la originalidad no sólo del arte, sino del pensamiento latinoamericano en este campo.
PENSAMIENTO ORIGINAL SOBRE ARTE
"Uno de los objetivos del ICAA es demostrar, a través de los documentos, que en América Latina se generó, además de un arte de alto nivel y sofisticación, un pensamiento teórico original sobre arte. Los documentos son la base para constatar y confirmar ese planteamiento, desde el muralismo mexicano, el pensamiento experimental de Siqueiros, hasta el movimiento Madí en la Argentina o el neoconcreto en Brasil, entre otros ejemplos sobresalientes, porque múltiples artistas contribuyeron a la teoría del arte en el siglo 20".
Pero estos últimos carecen de reconocimiento debido a la ausencia o desconocimiento de testimonios que documenten su trabajo, añade Ramírez.
"Dar a conocer esa producción intelectual es un primer objetivo. El segundo es revisar, mediante el acceso a estos documentos, estereotipos en torno del arte latinoamericano. Se ha investigado muchísimo, pero quedan movimientos, tendencias y artistas que no se han revisado a fondo, o que no se conocen, y el acceso a las fuentes primarias nos da la oportunidad de revisar cómo ha sido escrita la historia del arte y corregir no sólo falsedades, sino perspectivas.
"En una tercera instancia, diría que otro de los objetivos es crear la base para una historia comparada del arte latinoamericano, porque todavía estamos funcionando con historias nacionales", explica.
Si en el pasado el proyecto de documentos del ICAA recurrió a un equipo de investigadores -unos 16 repartidos en América Latina y Estados Unidos- que seleccionaban materiales para sumarlos digitalmente al centro, sin dejar de estar disponibles en sus sitios originales, ahora la plataforma permite que personas fuera del proyecto o usuarios y colaboradores del mismo, monten los documentos directamente.
"Eso nos abre otro camino mucho más rico y más fructífero para continuar añadiendo documentos al archivo, y eso lo vamos a hacer a través de colaboraciones específicas con artistas, con legados de artistas, con fundaciones privadas y públicas", expone.
VALORAN PROCEDENCIA
Sin embargo, previene Ramírez, no pueden colocarse documentos automáticamente: el artista, investigador o la persona interesada en colaborar deberá primero comunicarse con el ICAA para que éste evalúe los materiales y valore su procedencia.
De esta forma, dice, podrán cubrirse lagunas del proyecto, por ejemplo en arte contemporáneo, las mujeres artistas o los latinos en Estados Unidos.
"De todo eso hay en el archivo, pero queremos ahora hacer un esfuerzo mucho más sistemático para profundizar esas áreas".
El archivo digital incluye manifiestos de artistas, correspondencia, catálogos, artículos de prensa y reseñas de exposiciones de época, entre otros documentos fundamentales para comprender el pensamiento de los creadores, puntualiza la curadora.
"Lo que no hay en el archivo, y lo que no nos interesa tener, son fuentes que llamamos secundarias. Es decir, interpretaciones de obras de artistas por parte de historiadores del arte o críticos muchos más recientes. Este tipo de documentos no nos interesan porque son cosas que están mucho más disponibles ahora".
"Uno de los objetivos del ICAA es demostrar, a través de los documentos, que en América Latina se generó, además de un arte de alto nivel y sofisticación, un pensamiento teórico original sobre arte. Los documentos son la base para constatar y confirmar ese planteamiento, desde el muralismo mexicano, el pensamiento experimental de Siqueiros, hasta el movimiento Madí en la Argentina o el neoconcreto en Brasil, entre otros ejemplos sobresalientes, porque múltiples artistas contribuyeron a la teoría del arte en el siglo 20".
