Hasta hoy, el sistema contra la corrupción no funciona para nadie, más que para quienes utilizaban los recursos públicos para su beneficio personal; por eso fue necesario impulsar cambios legales e institucionales que están en proceso de creación en el país, como el zar anticorrupción, afirmó el director general de Gestión Social y Cooperación Asociación Civil, Alejandro González Arreola.
Aseveró que México se encuentra en estos momentos en el tránsito de un modelo disperso anticorrupción, con ausencia de responsabilidad, a un modelo que busca integrar y delimitar muy bien la obligación en la prevención, pero sobre todo en la identificación y el castigo de los actos de corrupción en todos los niveles.
Fiscalía en corrupción
El maestro en Gestión Pública por la Universidad de Birmingham en el Reino Unido, manifestó que hasta hoy, las contralorías internas de cada una de las entidades públicas no tenían a quién entregarle casos concretos de faltas administrativas y causas penales, porque simplemente no existía una fiscalía especializada en el tema de la corrupción.
“Si aun en algunos casos se investigaba, no había un tribunal especializado en ese tema, que tuviera todos los conocimientos, las capacidades y que nada más atendiera esos casos para eventualmente impartir justicia; la misma situación se vive en la parte de fiscalización, las auditorías federal y estatales no tienen a quién entregarle los resultados de sus auditorías y recomendaciones con el compromiso fehaciente de fincar responsabilidades, no pasa absolutamente”.
Autoridades especializadas
Añadió que ahora lo que busca este nuevo sistema anticorrupción es crear autoridades públicas especializadas en cada una de estos ámbitos, con responsabilidades claramente definidas y a quienes justamente se les pueda pedir cuentas de las ausencias y omisiones que hoy no se tienen.
“Hoy es prácticamente imposible preguntar a la Procuraduría General de la República dónde va el expediente de cualquier cosa, esa es la idea del diseño, es complejo; pero que además va a estar coordinado por un órgano ciudadano, con personas que tienen ascendencia, conocimiento y experiencia en el tema, que permitan hacer estas conexiones y, es más, estas personas que van a integrar el órgano federal apenas están en proceso de elección, todavía no tenemos el nombramiento del fiscal anticorrupción, no se conforma el tribunal”.
Participación ciudadana
Dijo que crear instituciones lleva tiempo y ver resultados todavía lleva más, “entonces efectivamente hay una gran desesperación y un sentido de urgencia que es incompatible con la alta responsabilidad de no tener salidas fáciles, porque no se tienen todos los elementos técnicos, procedimientos, normas, que independientemente de la persona que ocupe la titularidad, permita que los procedimientos se den de manera rutinaria y eventualmente existan consecuencias que sean consistentes con el nivel de las faltas”.aprovechar la energía social, las capacidades y conocimientos de las personas que en teoría tenían que ser las beneficiarias de todas estas cosas”.
