Oaxaca.- Los comerciantes de la central de abasto desvistieron los pasillos e interiores de las calacas, las telarañas y el ambiente para celebrar a los muertos en noviembre. Los colores morado y naranja fueron trocados por el verde de los pinos, el blanco de la nieve y el rojo de las esferas y la figura regodeta de Santa Claus.
La calle de Mercaderes ahora es un túnel iluminado por series navideñas y destellos que escapan de los conos y la circunferencia de las piñatas multicolor que serán destrozadas para limpiar los pecados; durante las mañanas y días de diciembre los rayos del sol convierten esta vía en una galería económica de todos los accesorios navideños; un ambiente oscuro, con sombras azules y rojas, se crea por la luz que cae sobre las lonas de los negocios.
Desde el primer día del mes, el mercado Margarita Maza de Juárez y las calles aledañas se convirtieron en el principal centro de comercio para que los capitalinos y habitantes de municipios conurbados adquieran las figuras para su nacimiento, las escarchas y listones para adornar, las luces para su árbol navideño o las series para iluminar el hogar.
Muchos de los comerciantes y artesanos que se instalan para vender sus productos en esta zona tienen mas de 15 años realizando la labor, además de la experiencia de cómo ha cambiado la economía local, “ para mal...”, comentó Ernesto Cisneros, un vendedor de piñatas que durante ocho años se ha instalado en la calle Juárez Maza.
“Hay artículos de varios precios para que todos puedan celebrar la Navidad a gusto, para que nadie se quede sin romper la piñata.”
Cisneros mencionó que el encarecimiento de los materiales lo obligan a incrementar el costo de sus productos, “por eso cargo de a 25, 60, 80 y hasta de 125 pesos por piñata”.
Ernesto transporta más de 600 piñatas hasta el mercado de abasto “porque la gente luego pasa a preguntar y saber de precios, pero ya se llevaron varias, hasta se han vendido las de 500 pesos”, comentó el comerciante sobre la pieza más grande en su puesto, pensada para ser colgada en cualquier avenida.
Basura y paxtle
En la calle de Mercaderes hiede a basura orgánica y desperdicios, pero poco a poco la humedad del paxtle y el follaje en venta, cambian el aroma que se percibe entre cientos de personas comprando lo que les hace falta para que la navidad invada sus hogares.
Entre los vendedores de esta pieza clave en el nacimiento, están Zoila Vázquez y su hija Aída, mujeres que junto, a su familia recolectan por semanas el paxtle que es trasladado desde la Sierra Norte a la capital.
Para esta labor las mujeres cargan consigo más de 20 costales de aproximadamente 10 kilos cada uno… “traemos tapetes de mínimo 15 pesos, cabañitas de madera de 40 pesos o piñas de a 10 pesos, pero es muy cansado porque aparte cuido a mis nietos y al negocio”, mencionó Soila Vázquez sobre el esfuerzo de pasar más de 12 horas vendiendo sus productos.
Noches de paz por "diciembre seguro"
La dimensión navideña de la Central de Abasto es dinámica; diablitos, "viene, vienes" y "va por ahí'" exigen a los clientes estar alertas del paso en Mercaderes, los merolicos anuncian la pomada con veneno de serpiente y los productos mágicos del aceite de tiburón, pero toda esta apariencia de productos desconfiables y la inseguridad que supuestamente existe en la zona, serán factores contrarrestados por el operativo Navidad Segura 2016.
Los cohetero son los más afectados, entre los pasillos está la presencia del cuerpo policiaco destinado para procurar la seguridad en la temporada decembrina: 978 elementos policiales que entre sus actividades están los operativos en este gran mercado local.
"Venimos todos juntos porque está iluminado y porque es más barato aquí que en centros comerciales", Fungencio compró una virgen María de gran tamaño junto a su esposa y sus dos pequeños hijos y, como ellos, muchas familias recorren los pasillos y bodegas del mercado.
La guadalapuna, el banderazo
Cantar las mañanitas a la virgen de Guadalupe en la madrugada del 12 de diciembre significa para los comerciantes el inicio de las principales fuertes, la celebración eucarística y el convivio que los locatarios realizaron en las bodegas de fruta del mercado (cerca de la ribera del Atoyac), fueron el anuncio para la prosperidad del comercio, al menos de manera temporal
Hermelinda, otra mujer de avanzada edad que vende paxtle, mencionó que es a partir de esta fecha es cuando se abarrota el mercado de abasto. "Se acercan las primeras posadas y las familias ya quieren su pesebre y su nacimiento colocado en sus casas", comentó mientras acomodaba sus cerritos.
Más de 400 metros techados e iluminados y cientos de vendedores esperando vender sus productos durante esta fecha decembrina; en la calle de Mercaderes los locatarios y comerciantes esperan el consumo local de sus paisanos, a quienes aconsejaron evitar la compra en tiendas de autoservicio y empresas transnacionales, para regalar la navidad entre oaxaqueños.
Navidad
88 de cada 100 mexicanos asiste a la celebración
90 de cada 100 lo hacen en familia
93 de cada 100 preparan cena de Navidad
19.2% gasta entre 501 y mil pesos
36.7% prepara pavo
39.6% bebe ponche
Fuente: Gabinete de Comunicación Estratégica
