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Alimento, garantía de paz social

Foto(s): Cortesía
Redacción

VALDEFLORES, ZIMATLÁN, Oaxaca.-En ésta, su cuna, la ingeniera agrónoma, Patricia Mercedes Juárez Arango, tiende la mirada sobre la extensa superficie de tierra ociosa y triste y recuerda los campos florecientes de maíz y frijol.


No se oyen las voces de jóvenes campesinos, y están solos los árboles que regalaban el fresco de su sombra a los viejos agricultores para "echar el taco" llevado por sus mujeres, algunos, un poco más viejos y enfermos por la invasión de plantas semiparásitas. Los viejos, como de cariño le llaman a los abuelos, ya no labran la tierra y los jóvenes campesinos se fueron de braceros a la Unión Americana.


Es entonces cuando Juárez Arango, embajadora especial de la FAO para el Año Internacional de las Legumbres 2016, distinción recientemente otorgada que toma con mucha modestia expone:


"Éstas y muchas otras imágenes del abandono en el campo oaxaqueño no existirían si los campesinos estuvieran organizados y capacitados para para producir los alimentos sanos en cantidades más allá de su consumo familiar", indicó.


 




El frijol es anticancerígeno, contiene hierro, potasio, vitaminas y fibra.

 


Para la egresada del Instituto Tecnológico Agropecuario de Oaxaca, ahora Instituto Tecnológico del Valle de Oaxaca, el problema del campo oaxaqueño es la desorganización de los productores, "pero no refiero a los grandes, esos que concentran la mayor parte de los recursos etiquetados para el agro", aclara.


La organización es fundamental para exigir al Estado programas permanentes de asistencia técnica y capacitación, además de líneas de financiamiento flexibles para producir, preferentemente en equipo, y con un sólo objetivo: "generar alimentos sanos para mejorar nuestros niveles de alimentación, y prevenir los problemas que se derivan de la desnutrición".


Pero eso no es todo, aclara. Organizados es más fácil exigir que los fondos etiquetados para el campo le lleguen íntegros a los productores en pequeña escala y con transparente aplicación .


 




La distinción que la acredita como Embajadora Internacional de las Legumbres 2016

 


La distinsión


La embajadora especial de la FAO para el Año Internacional de las Legumbres 2016, recibió esa alta distinción el pasado 26 de septiembre en Campeche, de manos de Fernando Soto Baquero, representante en México del organismo internacional, y de José Calzada Rovirosa, Secretario de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (SAGARPA), en un acto protocolario atestiguado por cientos de productores mexicanos.


Patricia asegura haber dado, de niña, sus primeros pasos en la tierra que ya cultivaba su padre, el también agrónomo Atanacio Juárez Diaz, a quien considera su guía. "Él fue mi inspiración para cursar más tarde la carrera de agronomía", dice la también experta en agricultura orgánica.


Recuerda que en una mañana fresca y soleada del pasado mes de febrero, "cuando disponía a trasladarme a mis parcelas de frijol, recibí una llamada telefónica de Humberto Cruz Garcia, director del Centro Regional Universitario Sur Sureste de la Universidad de Chapingo, con sede en Zimatlán de Álvarez, aquí en el valle de Oaxaca".


"Me dijo que yo reunía todas las cualidades para representar dignamente a México como ponente en el acto de lanzamiento del Año Internacional de las Legumbres en América Latina y el Caribe 2016, que el 2 de marzo se celebró en la Ciudad de México.


"Con cierta timidez pregunté '¿Por qué yo?'. Mi maestro y amigo me contestó que soy productora de frijol, tengo el conocimiento sobre agricultura, soy madre de familia y conozco la realidad del campo. Me registré y participé como ponente sobre la necesidad de orientar en México y en el mundo mayores esfuerzos para impulsar la producción de legumbres, incluido, el frijol que, en binomio con el maíz, representan la raíz alimentaria y milenaria de nuestro país".


En julio pasado, "no recuerdo la fecha, recibí una llamada muy breve de la FAO México. La señorita me dijo que debía escribir un artículo sobre el tema del frijol, y sólo me dieron una cuantas horas para enviarlo vía internet. A los quince días me confirmaron que había sido designada Embajadora del Año Internacional de las Legumbres. Así inició mi historia como Embajadora, resume.


Con 34 años de edad, y casada, Juárez Arango es productora cooperante con la Universidad de Chapingo en cultivo de 24 variedades de frijol. Los trabajos de investigación se realizan en una parcela demostrativa "que gustoso ofreció mi padre", agrega.


El cultivo se realizó el pasado 13 de agosto y el objetivo es validar las diferentes variedades de frijol para conocer cuál es el mas adaptable a la región del valle. Entre las 24 variedades de frijol destacan: el negro delgado, rojo, jamapa plus, frijol delgado de Huitzo, criollo Yucuita, criollo Sinaxtla, y Pisaltillo.


 




La quietud en los campos de Valdeflores, Zimatlán.

 


LÍNEAS VALIDADAS POR LA FAO


Es una mañana soleada y el silbido del viento que mece las matas de frijol rojo y morado parece ser el leguaje indescifrable de la naturaleza. Acompañada por sus hijos Mané Ximena y Alberto Cruz Juárez de cuatro y cinco años de edad, la Embajadora Internacional de las Legumbres recuerda algunas de las líneas de su ponencia que contaron para su alta distinción.


"Las legumbres como frijol, haba, garbanzo y chícharo, por citar algunos contienen un alto nivel nutritivo, proporciona fibra y pueden almacenarse por mucho tiempo. En el caso del frijol es necesario destacar sus virtudes por sus propiedades para prevenir el cáncer, su contenido de potasio, fibra y vitaminas.


Por desgracia y a pesar de sus bondades, su consumo ha disminuido, porque han sido desplazados por la ingesta de productos chatarra altamente nocivos para la salud", recordó.


Mientras en 1980 el consumo per cápita de frijol era de 19 kilogramos, para 2016 se redujo a diez. Los pocos productores rurales obtienen escasamente una tonelada de frijol por hectárea, y el gran reto es apoyarlos por la vía institucional para triplicar o cuadruplicar ese volumen de producción.


"La ponencia incluyó mi profunda preocupación por el crecimiento demográfico y la escasez cada vez mayor de alimentos básicos, y la ineludible exigencia de que los gobiernos de todos los países le apuesten al impulso de cultivos de legumbres.


Ello, como estrategia para garantizar la seguridad alimentaria de México y el mundo. Si una familia tiene en su mesa alimentos, hay estabilidad social y paz social", advierte la Embajadora Internacional de las Legumbres.


 




La generosidad de la madre tierra

 


¿Dónde estuvo el granero?


Valdeflores pertenece al Distrito de Zimatlán, en la región del Valle de Oaxaca, a 30 kilómetros de la Ciudad Capital, y cuenta con dos mil 800 habitantes.


Producción 2016


70 mil 368 has sembradas de maíz


158 mil 134 toneladas cosechadas


2.24 rendimiento por hectárea


6 mil 17 has sembradas de frijol


5 mil 37 toneladas cosechadas


0.837 toneladas, rendimiento por hectárea


Fuente: Servicio de Información Agroalimentaria y Pesquera

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