La sequía en San Francisco Telixtlahuaca es ya una catástrofe para los campesinos. Los campos agrícolas sobre las pendientes de los cerros están abandonados por la escasez de lluvias y de agua para riego.
Los campesinos que, pese a la situación decidieron sembrar, apenas lograron cosechar la quinta parte de lo que regularmente obtenían, ya sea de maíz, frijol o alfalfa. La crisis también afecta a los pequeños ganaderos y a la población que requiere del agua para su consumo diario.
Los ríos Nariz y Seco, los dos afluentes que alimentan al río Atoyac, están completamente secos y sin ninguna señal de humedad, como si nunca hubieran pasado por esta población. Es en San Francisco Telixtlahuaca donde nace el río Atoyac pero también desaparecieron los arroyos y los riachuelos.
Los campos agrícolas en San Francisco Telixtlahuaca están abandonados por la escasez de lluvias y la sequía. FOTO: Mario Jiménez Leyva
Dos años son los que la sequía se ha extendido sobre este valle y para los campesinos soportar otro año u otro ciclo agrícola, los pondrá a punto del colapso; aún más de la situación en la que están actualmente.
Un invento mexicano es la apuesta de los agricultores de San Francisco Telixtlahuaca: la lluvia sólida creada por el ingeniero Sergio Rico, un polvo que puede almacenar agua hasta por 40 días y que ya es usado en países como Argentina, Perú, Colombia, Honduras, Ecuador, Guatemala, El Salvador, Rusia, India, Francia, Portugal, Costa de Marfil y Estados Unidos. El problema, para ellos es el precio.
La sequía
Afluente del río Nariz, uno de los que alimenta al río Atoyac, completamente seco. FOTO: Mario Jiménez Leyva
“No hay agua en los ríos, ya son dos años que se ha escaseado porque ha llovido poco. Es la preocupación más que nada de todos los campesinos, porque la verdad está afectando mucho, incluso hay pozos en que los niveles se están muy disminuidos”, detalla Javier René Flores López, tesorero del Comisariado de Bienes Comunales de San Francisco Ixtlahuaca.
Para los campesinos hay dos ciclos de siembra, el de temporal y el de riego. El primero empieza en las temporadas de lluvia que históricamente se registran a partir del mes de marzo; el segundo, lo conocen como “cuaresma” y corre de los meses en que no llueve y por ello recurren al riego a través extracción del líquido de los pozos de agua para uso agrícola.
Estas fechas las consideran de “cuaresma” y los campos están completamente paradas; ningún campesino está sembrando por la escasez de agua.
“Hay quienes tienen inclusive tienen sus concesiones de pozos, pero eso también está afectando porque muchos ya no fueron a renovar los documentos, por lo mismo, porque ya no tienen agua”.
En temporada vacacional, como Semana Santa, los pobladores acostumbraban acudir a los ríos como lugares de distracción, “para darse sus baños; sin embargo, hoy están secos ”.
“Había escurrimientos, arroyos”, agrega, “los ojos de agua ya no existen, ya se están terminando”.
La lluvia sólida
La lluvia sólida es una de las opciones que se han planteado los campesinos para resolver la problemática. FOTO: Mario Jiménez Leyva
Leví Vásquez Díaz se dedica al campo y la sequía lo llevó a indagar sobre posibles soluciones. Fue así que leyó sobre la lluvia sólida y logró contactar al inventor mexicano Sergio Rico, hasta convencerle de visitar San Francisco Telixtlahuaca; pidió al especialista brindar a campesinos una explicación y demostración sobre el funcionamiento. El pasado 30 y 31 de enero, finalmente llegó a Oaxaca.
“Nos hizo una demostración, notamos que es un producto muy noble para los cultivos y nos va a ahorrar mucho”.
La lluvia sólida, explica, es un polvo granulado de acrilato de potasio, capaz de absorber hasta 500 veces su peso en agua; ayuda a hacer frente a la escasez porque actúa como un reservorio de líquido que permite que más del 90 por ciento del agua retenida sea tomada por la raíz de las plantas de acuerdos a sus necesidades y asegura el crecimiento estable y saludable de cualquier vegetal.
Las raíces de la planta absorben a través de sus raíces, el agua contenida en la lluvia sólida. FOTO: Mario Jiménez Leyva
Pero también permite guardarla. “Es posible solidificarla y meterla en costales, a la sombra, durante meses y después utilizarla en cualquier lugar, sin esperar que llueva”, detalla.
Sin embargo, el principal problema para aplicar este sistema es el costo. Para una hectárea se necesitan al menos 30 kilos de lluvia sólida, cada kilo tiene un costo de 600 pesos, lo que implicaría un desembolso de 18 mil pesos para los campesinos. Un dinero que no tienen y que bajo las circunstancias económicas, les es difícil conseguirlo.
La ventaja, es que puede emplearse hasta 10 años después. “El desembolso es fuerte para un campesino, claro que eso va a durar 10 años. Repartido el costo en una décaca sale muy barato, pero el primer desembolso es muy difícil”, explica Leví Vásquez.
Tejotepec busca apoyo para proyecto
En Santa María Tejotepec, localidad de San Jerónimo Etla, la escasez es tal que cada familia sólo tiene derecho a 1 mil 200 litros de agua a la semana; los bebederos naturales para el ganado desaparecieron y ahora deben recorrer distancias mucho mayores en búsqueda del agua.
Misael Jiménez Carrasco, campesino de esta población, advierte que la situación es ya crítica porque en los últimos años no llovió “lo suficiente”.
“Hay un sistema de agua entubada por gravedad, pero el manantial ya bajó su capacidad, y la están racionando. El manantial La Ciénega está en el barrio del mismo nombre”, aseguró y advirtió sobre las pérdidas de las cosechas de maíz, frijol y trigo.
Tejotepec tiene una población aproximada de 500 habitantes pero se está volviendo un pueblo de viejos, dice Jiménez Carrasco. Como en otros lugares de Oaxaca, la falta de oportunidades, la improductividad del campo, la sequía, ha provocado que los jóvenes salgan de sus comunidades en búsqueda de otros medios para subsistir.
“Hacemos un exhorto al gobierno para que nos apoye, en el territorio hay agua pero está del otro lado del cerro, ahí hay unos manantiales. Necesitamos un proyecto para subir al cerro esa agua y luego bajarla por gravedad al pueblo”, finaliza.
Beneficios de la lluvia sólida
Incrementa las reservas de humedad en los suelos
Provee a las plantas de un suplemento constante de humedad
Permite un mejor crecimiento de la planta en regiones de escasas lluvias
Mejora la ventilación de suelos compactos
Reduce ciclos de irrigación y la cantidad de agua
Protege el medio ambiente de sequía, erosión, desertifización y contaminación del agua.
Reduce un tercio la pérdida de nutrientes en el suelo.
Se reduce en 50% los costos de fertilización.
