Ranchería La Primavera, Santa María Yucuhiti.- “La miel que produce la abeja nativa, propia de esta zona de la Mixteca Alta, es curativa y llega a costar hasta mil 600 pesos el litro, pero aquí nadie la compra, a pesar de ello estamos luchando por rescatarla de la extinción y buscar un mercado”, afirma el apicultor Jesús López López.
Frente a un pequeño cajón, donde diversas abejas reinas conviven con sus obreras, añade que anteriormente las personas del pueblo encontraban un panal de abejas nativas y arrancaban los troncos para extraer la miel, “así poco a poco se fue acabando su hábitat y por eso están desapareciendo”.
Dice que con el apoyo del Fondo para el Medio Ambiente Mundial (WWF por sus siglas en inglés) empezaron el rescate de la abeja nativa, “pero es muy complicado”.
-¿Cuál es la diferencia entre la abeja nativa y la europea?
-La abeja nativa no tiene aguijón, es más pequeña y su miel nunca se cristaliza. Pero el problema es que no tiene mercado.
Explica que de hecho conservan la miel en el panal, que las abejas almacenan en una especie de hormigueros, porque no hay quien la compre. “Yo no le puedo quitar la comida a las abejitas”.
-¿Qué ventaja tiene esta miel?
-Es curativa, medicinal. Pero necesitamos apoyo para poder preservar la abeja nativa, porque es lo más complicado que yo he tenido en la vida.
-¿Por qué?
-En los panales hay varias reinas, no es una sola como en las europeas, eso hace más complicada su reproducción. Además como son más pequeñas son más difíciles de atrapar. La verdad es que está en peligro de extinción, ya no hay muchas.
-¿Producen igual que las europeas?
-No, producen poco, apenas un litro por cajón.
El apicultor comenta que un biólogo les ha asegurado que el litro de esta miel alcanza los mil 600 pesos, “pero aquí nadie la compra”.
Asegura que sin embargo continuarán rescatando la abeja nativa, “porque anteriormente era la miel que se aprovechaba, no había abejas europeas aquí”.
LAS EUROPEAS
Los apicultores confían en poder encontrar un mercado para la miel de la abeja nativa, así como el que ya están abriendo para las abejas europeas.
“La calidad de nuestra miel está garantizada porque no alteramos el ciclo de vida de las abejas, no utilizamos ningún químico en el proceso de extracción del producto, y, sobre todo, mantenemos nuestras colmenas entre cafetos, platanares y demás árboles frutales”, afirma Pablo Artemio García Esparza.
-¿Cuánto producen al año?
-87 tambos del 63 kilos, es decir 5 mil 481 kilos, pero este año estuvo mal la cosecha porque llovió en marzo y abril, cuando llueve deslava el néctar y las abejas no tiene qué extraer.
-¿ Y cuánto vale un kilo de miel?
-40 pesos de anticipo, más 5 pesos que nos dan cuando la entregamos. En total 45 pesos.
-¿Es poco?
-La verdad que sí, por el trabajo que le invertimos. Pero no se puede hacer más, porque no tenemos apoyos por parte del gobierno. A ellos lo único que les interesa es exportar es el petróleo, porque es lo que les deja ingresos a los diputados y los funcionarios públicos, pero nadie habla de exportar miel u otros productos.
Expresa que el grupo de apicultores ya compró un tanque de sedimentación de madera, la tina de desoperculadora y equipo de extracción de miel, además de que ya están certificados y cuentan con una marca registrada, todo con apoyo de la WWF.
-¿ Y quién le comprar su producto?
-La mayor parte de la producción la vendemos a una persona de Putla de Guerrero, porque tenemos muy pocos compradores, en realidad el mexicano no consume miel.
-¿Cuántos kilos colocan por su cuenta, con su propia marca?
-Cuando mucho unos 300 kilos.
LAS TRIGONAS
Por su parte, el apicultor Federico Pacheco López dice que también están rescatando las abejas trigonas, más pequeña y negrita. “Ellas se reproducen en el suelo o árboles huecos, pero nos capacitaron para reproducirlas en ollas de barro y así lo hacemos”.
“Porque no se trata nada más de agarrar y aprovechar lo que se tiene y destruir lo demás; nosotros creemos que ya no es posible seguir así, que debemos valorar cada cosa y aprovechar lo que se pueda pero preservando lo que hay; sabemos que explotamos a las abejas, porque las forzamos a que trabajen y eso es para nosotros, pero conservamos el medio ambiente”.
Subraya además que las abejas son indispensables para el equilibrio ecológico, porque son polinizadores perfectos. “Si no hay polinizadores no hay alimentos y no hay humanos, así de simple e importante es esto”.
“Hay muchos animales que polinizan pero en mínima proporción, los murciélagos, los pájaros, el aire, pero la abejas son más rápidas y efectivas, esto es lo que nos permite tener árboles frutales y demás, así que si desaparecen las abejas el mundo ya no será igual, esa es la importancia de su conservación y protección”.
Sostiene que en el norte del país y los Estados Unidos hay personas que se dedica a la cría de abejas para polinizar, no para producir miel. “Están un mes en un lugar y luego se van a otro estado, andan en trailers con un montón de abejas, nada más para polinizar, aquí todavía no llegamos a esta situación, por eso no tenemos conciencia de qué tan necesarias son las abejas”.
MEJOR MIEL
La miel de las abejas sin aguijón es más liviana, más líquida, se cristaliza menos, tiene bajo contenido de azúcares y se cotiza muy bien en el mercado internacional, ya que puede llegar a valer diez o doce veces más que la que producen las abejas africanizadas. El alto costo se debe a su utilización con fines medicinales, vinculados a la cura y tratamiento de afecciones oculares, como las cataratas, y para combatir el asma.
APRECIADA INTERNACIONALMENTE
En la actualidad, la miel y la cera que producen estos insectos son muy apreciadas internacionalmente, por sus bondades medicinales y sus características de olor, color y textura.
OTROS PRODUCTOS
Con esta miel se pueden elaborar otros productos con los derivados del trabajo en las colmenas, como jabón, jarabe, velas, champú, jalea real y mascarillas.
ESPECIES EN RESCATE
- Meliponas.
-Trigonas.
