Con una bella sonrisa en su rostro, llena de emoción y alegría, así se presentó Arlette Merlo Carrasco ante el altar del templo de nuestra señora de La Soledad, para dar gracias al Creador por el don de la vida concedido a lo largo de sus primeros quinceaños de vida y estar rodeada de seres maravillosos como sus padres José Luis Merlo y Arlette Carrasco.
Tambien siguieron con dedicación el desarrollo de la ceremonia Javier López Mendieta y Elvira del Carmen Cabrera, quienes acompañaron a la quinceañera con la honrosa distinción de padrinos de honor.
Al término de la ceremonia religiosa, Arlette recibió innumerables felicitaciones de sus familiares y amigos.
Minutos después, Arlette y sus invitados se trasladaron a las instalaciones de conocido salón de eventos sociales de la ciudad donde tuvo lugar la espléndida recepción.
