El cuerpo humano tiene aproximadamente 4 millones de glándulas las cuales producen el sudor de todo el cuerpo, la mayoría se encuentran en las axilas, manos, pies y cara. Sin embargo, su presencia en forma excesiva, en la vida diaria, puede afectar a las personas que lo padecen más de lo que se puede creer.
Este padecimiento es conocido como hiperhidrosis, una producción excesiva de sudor cuyo origen se encuentra en el funcionamiento inadecuado del sistema nervioso autónomo. Esta función del sistema nervioso consiste en recibir y procesar la información proveniente del medio interno (vísceras) para enviar instrucciones de respuesta a los músculos, glándulas y vasos sanguíneos.
Si se produce un exceso en la producción de señales, la respuesta será también desproporcionada. Sin embargo, la hiperhidrosis puede ser tratada de varias maneras: antitranspirantes de grado farmacéutico, Iontoforesis, agentes anticolinérgicos, toxina butolínica, simpatectomía.
Te puede dañar
La hiperhidrosis tiene una repercusión significativa sobre la calidad de vida en las personas que la padecen. Al no poder controlar la sudoración excesiva, pasan por situaciones de inseguridad y vergüenza.
Esto limita realizar acciones tan simples como como bailar, alzar los brazos, usar determinado tipo de ropa, saludar de mano, entre otras. En los casos más graves, el exceso de sudor provoca que las personas se vuelvan retraídas y rehúyan a la actividad social.
Iontoforesis
Consiste en pasar corriente eléctrica de bajo voltaje por agua de grifo y almohadillas humedecidas, que en contacto con la superficie de la piel, provoca que la proteína de la piel se coagule creando un bloqueo temporal de los conductos sudoríparos, es decir, se crea una capa impermeable debajo de la piel en el área tratada. La iontoforesis es un tratamiento completamente seguro para el control de la hiperhidrosis.
Antitranspirantes grado farmacéutico
Son mezclas compuestas por 20% de cloruro de aluminio en solución alcohólica. Su principal objetivo es bloquear los conductos excretores de las glándulas sudoríparas. Sus agentes astringentes actúan directamente sobre las glándulas y el epitelio, por lo que el torrente sanguíneo no absorbe ninguno de sus componentes convirtiéndolos en uno de los métodos más seguros para tratar la hiperhidrosis.
Toxina botulínica
El tratamiento de la hiperhidrosis con toxina botulínica es una solución cómoda y eficaz que puede aplicarse tanto en axilas como en las palmas de las manos y las plantas de los pies. La infiltración de toxina botulínica se realiza a través de agujas muy finas. La toxina botulínica genera un bloqueo de la función de las glándulas sudorípara
Hiperhidrosis
Manos.
Axilas.
Pies.
Facial.
Región púbica.
+De
La transpiración es una función de la piel que supone la liberación de líquidos ricos en sales, por parte de las glándulas sudoríparas. Esta función sirve, fundamentalmente, para favorecer la termorregulación, es decir, para mantener constante la temperatura corporal a 37 º C.
¿Sabías que?
La hiperhidrosis es el exceso de sudor o transpiración excesiva que se produce de forma espontánea, sin ser causada por temperaturas altas o por situaciones de tensión física o emocional.
