CIUDAD DE MÉXICO.- Dos vueltas separaron a Sergio Pérez del objetivo de los 100 puntos y de coronar con un podio lo que ha sido una temporada mágica.
Sin embargo, un cuarto sitio en un caótico Gran Premio de Brasil no es nada despreciable, pues le permite afianzarse en el séptimo puesto en el Campeonato de Pilotos y extender a nueve carreras, su racha de top 10, la mejor de su trayectoria en F1.
Paciente, Checo ascendió del noveno al tercer sitio sobre la mojada pista de Interlagos, dos banderas rojas y largos periodos con el safety car no desconcentraron al jalisciense de Force India. El único que lo superó fue Max Verstappen.
El holandés de Red Bull apostó por una detención tardía en pits para cambiar neumáticos, pero remontó rápidamente hasta llenar los espejos del mexicano.
Checo se defendió e incluso vivieron un gran duelo rueda a rueda, pero el auto del jovencito tenía mayor tracción y fue imposible impedir el rebase.
"Vaya carrera tan divertida pero tensa. Es una pena perder el podio en las últimas dos vueltas, pero Max (Verstappen), venía en un ritmo diferente. Él era el más rápido sobre la pista y no hubo nada que yo pudiera hacer para contenerlo", dijo Checo tras la prueba.
"Aunque estoy un poco decepcionado podemos celebrar un resultado increíble, especialmente considerando las condiciones. Solo llegar a la meta es como un triunfo", aceptó Sergio.
"Traer un cuarto puesto es un resultado muy importante. Era tan fácil hacer un error; cada que cruzaba la meta era una señal de alivio".
