Pasar al contenido principal

Narco y tala, freno forestal

Foto(s): Cortesía
Redacción

La presencia del narcotráfico, la tala clandestina, la falta de infraestructura carretera y la marginación de las comunidades han acentuado el desplome de la producción y desarrollo forestan en Oaxaca, coinciden Asociación Mexicana de Profesiones Forestales (AMPF). Manuel Jesús Góngora Turriza, presidente del Patronato de la Escuela Técnica Forestal de Oaxaca y especialistas.


Oaxaca es el cuarto productor forestal del país con 6.6% del aprovechamiento nacional, por debajo de Durango, con un tercio, 30.9%; Chihuahua, 16.8%, y Michoacán 7.7%; sin embargo, la explotación en 18 años, de 1998 a la fecha, se ha desplomado 50 por ciento.


La marginación y el narco son obstáculos de comunidades con alto potencial en esta industria.


La Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) precisa que den 1998 Oaxaca alcanzó una producción de 673 mil 460 metros cúbicos; el aprovechamiento se redujo a 372 mil 492 metros cúbicos para 2014.


En 18 año no se ha logrado que el sector repunte y se mantiene en el alrededor de 350 mil metros cúbicos anuales de madera extraída para su venta comercial.


Aunque el 60 por ciento del territorio oaxaqueño está cubierto por bosques y selvas, y se estima que 6.5 millones de hectáreas podrían tener aprovechamientos forestales, únicamente se trabaja en 750 mil hectáreas de una manera organizada y sustentable, de acuerdo con la Asociación Mexicana de Profesiones Forestales (AMPF).


Manuel Jesús Góngora Turriza, presidente del Patronato de la Escuela Técnica Forestal de Oaxaca, afirma que de las 1 mil 200 comunidades que podrían tener vocación forestal, solo cerca de 140 comunidades tienen empresas comunitarias forestales.


Narcotráfico se adelantó


“El potencial forestal se ha negado por la penetración del narcotráfico”, afirma Góngora Turriza. Al igual que en otras entidades del país con comunidades con recursos forestales, como en Guerrero y Michoacán, el negocio que representa la siembra de mariguana y amapola ha representado una traba para que las comunidades acepten organizarse para aprovechar sus bosques o recursos maderables: "corren el riesgo de que esta actividad sea detectada y se acabe el negocio", sentencia.


Bandas del narcotráfico han aprovechado la marginación, la pobreza extrema y la falta de caminos para impulsar la siembra de estos cultivos ilegales.


“Cuando queremos organizar una comunidad, ya llegamos tarde. Porque se adelantaron otros actores como el narcotráfico y, a veces, esa actividad es más rentable. Lo malo del narcotráfico es que trae aparejado cacicazgos, aumenta la violencia y la posesión de armas de fuego”.


Loveme, un ejemplo


Uno de estos casos es la comunidad San Andrés Loveme, agencia municipal de San Juan Ozolotepec, que tiene un amplio potencial forestal pero con resistencia de los pobladores por el alto porcentaje que se dedica a la siembra de amapola. El 3 de mayo de 2016 la Procuraduría General de la República (PGR) encontró y destruyó en esta localidad un plantío de amapola de cuatro mil metros cuadrados e incineró 16 mil plantas.


El estudio Monitoreo de Cultivos de Amapola 2014-2015, elaborado por el Gobierno de México y la Organización de las Naciones Unidas (ONU) afirma que Oaxaca, está entre las nueve entidades del país que concentran la siembra de amapola, de la que se obtienen entre otras drogas, la goma de opio y la heroína. Un informe del gobierno de la República fechado en marzo de 2016 coloca a Oaxaca entre las nuevas entidades del país que son identificadas como los mayores productores de mariguana.


Un campesino de San Andrés Loveme que se dedica a la siembra de amapola, puede ganar entre 80 mil y 120 mil pesos por temporada.


El año pasado, se construyó un camino que conecta a la agencia San Andrés Loveme y pese a la resistencia de muchos, la asamblea aceptó iniciar un proceso para el aprovechamiento de sus recursos maderables.


“La penetración del narcotráfico en esas zonas es también un factor que frena que el desarrollo forestal”, dice Góngora Turriza.


Tala y venta clandestina


Entre 60 y 70 por ciento de la superficie del estado con potencial no está sujeta a un aprovechamiento forestal sustentable.


El presidente del Patronato de la Escuela Técnica Forestal de Oaxaca, ejemplifica que la mayor parte de la madera que se vende en la Central de Abastos de la capital del estado proviene de zonas en las que no hay un estudio de manejo forestal.


“Si vamos a la central a comprar una tabla nos cuesta 80 pesos y si vamos a un aserradero que tenga todos los registros de ley, su estudio, nos cuesta 90 pesos. No es mucha la diferencia y eso realmente es la competencia desleal y es lo que desmotiva a las comunidades”.


Una de las zonas en las que se ha detectado este clandestinaje es en Zaachila y en la selva alta, como en los Chimalapas. En esta última, la tala clandestina es para la venta de maderas preciosas como la caoba, el cedro, la primavera y la caobilla.


“La mayor parte del estado el aprovechamiento es de pino. Un pie tabla que es la medida que se ocupa para cuantificar la madera aserrada, está en 14 pesos; un pie tabla de madera de cedro está entre los 35 y 40 pesos. Y eso que de madera clandestina, si es legal está entre 45 y 50 pesos”.


Poca o nula infraestructura carretera


El crecimiento de la actividad forestal en localidades de la Sierra Norte como Ixtlán y de la Sierra Sur, fue gracias a la infraestructura carretera que construyó el gobierno para el aprovechamiento maderero de Fábrica de Papel de Tuxtepec y la Compañía Forestal de Oaxaca.


Para el resto de las comunidades forestales, la falta de caminos e “infraestructura caminera” es uno de los principales factores para el desarrollo de esta actividad.


Uno de los retos del gobierno, sostiene Góngora Turriza, es desarrollar una infraestructura caminera que sea suficiente para llegar a las comunidades donde está el bosque y que implica una fuerte inversión.


San Pedro El Alto, modelo


La localidad San Pedro El Alto, Zimatlán, aportó en 2015, entre el 9 y el 12 por ciento de la producción forestal del estado, asegura el presidente del Patronato de la Escuela Técnica Forestal, Manuel Jesús Góngora Turriza.


Durante 30 años, esta población mantuvo una producción constante de 45 mil metros cúbicos de madera. Tras diversos estudios, se les autorizó el aprovechamiento de 140 mil metros cúbicos anuales, con base en la proporción del crecimiento de su bosque.


La Asamblea comunitaria, sin embargo, acordó únicamente aprovechar 95 mil metros cúbicos de madera como medida para preservar sus recursos naturales.


Potencial Desaprovechado


De acuerdo al Anuario Forestal de Semarnat, Oaxaca produjo 372 mil 495 metros cúbicos de madera con estas características


81.2%[tab]escuadría [tab]302,646


8.6% celulósica 32,092


0.7%[tab]Postes, pilotes y morillos[tab]2,614


9.1%[tab]leña[tab]33,630


0.4%[tab]carbón 1,514


Fuente Anuario Forestal de Semarnat/ Oaxaca 2014


Bosques desaprovechados


Sector forestal genera 25 mil empleos directos


Existen más de 100 aserraderos legalmente establecidos


Cada aserradero emplea en promedio a 18 personas


Aproximadamente 12 aserraderos comunales no funcionan por falta de capacitación para su administración, es decir, es una inversión que está detenidas


Fuente: AMPF


Proceso por tala


Existen tres denuncias penales por tala clandestinas


Se han detenido a seis vehículos troceros con rollos de madera


Fuente: Profepa


Fuera de la jugada


En México no existen bosques competitivos. La entidad con la mejor calificación (Coahuila), apenas obtiene 57%.


36% de la cobertura forestal nacional se encuentra en un grado de competitividad medio bajo o bajo. Estados con un grado de competitividad bajo: Chiapas, Guerrero, Oaxaca, Puebla y Yucatán.


Fuente: Icofe

Noticias ¡Cerca de ti!

Conoce los servicios publicitarios que impulsarán tu marca a otro nivel.