En un acto de profunda solemnidad y devolución, más de 10 mil católicos desfilaron este domingo al pie de la escultura del Cristo crucificado, más conocida como "El Señor del Rayo", y por la tarde-noche lo extrajeron de la Catedral Metropolitana de Oaxaca, para llevarlo en procesión por las principales calles del Centro Histórico.
Ello, luego de que la imagen original que data del año 1540, se mantendrá intacta en su nicho porque debido a su antigüedad, observa mucha fragilidad en su estructura, confirmó Julia Delfina Blanhir Carrasco, presidenta de la Asociación para la veneración anual del hijo de Dios.
La nueva y santa imagen del "Señor del Rayo", realizada en madera de cedro y con terminados muy finos, fue elaborada por un escultor de Colima en un periodo de cinco meses y fue entregada al arzobispo José Luis Chavez Botello, el pasado mes de julio.
La historia...
La profesora Blahnir Carrasco, explicó que la sagrada imagen fue enviada de España, por el Emperador Carlos V, por el año 1540.
En 1553 se inició la construcción de una Iglesia Catedral, con muros de adobe y techos de paja y zacate. La historia cuenta que durante una tormenta cayó un rayo sobre la techumbre del inmueble y se incendió todo lo que había en su interior, excepto la imagen del Cristo crucificado, que se mantuvo intacta al fuego.
En la época de monseñor Eulogio Gregorio Guillow y Zavala, último obispo y primer arzobispo de Oaxaca (1891-1922) fue restaurada la Catedral, y su nueva estructura arquitectónica incluyó ventanas, colocación de vitrales, espejos, pinturas, rejas de hierro y la modificación de algunas imágenes.
Entre esos trabajos se construyó la actual Cruz del "Señor del Rayo", que fue encomendada para su elaboración a la casa Pellandini de México, según catálogo de la misma.
Durante el encargo como párroco de la Santa Iglesia Catedral, Renato Méndez Aquino, ordenó mantenimiento al Santo Cristo y al nicho. Desde entonces se procedió a su celebración de su festividad el 23 de octubre de cada año.
El 5 de agosto de 2013, el arzobispo José Luis Chávez Botello, y el entonces párroco del Sagrario Metropolitano, Carlos Pérez Méndez, en coordinación con la Asociación del "Señor del Rayo" y la cooperación de los fieles católicos, se inició la restauración de la sagrada imagen.
