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Son ejecutadas y abandonadas por ahí; suerte de las estudiantes asesinadas en Oaxaca

Foto(s): Cortesía
Redacción

De 2014 a lo que va del año, al menos siete estudiantes han sido víctimas de la violencia e inseguridad que se vive en el estado; en cinco de éstos, las jóvenes mujeres han sido halladas sin vida en parajes y ríos, incluso en estado de descomposición.


Las estudiantes presentaron signos de violación, para después ser golpeadas y ejecutadas; en la mayoría de los casos, los responsables no han sido detenidos y en los que se han registrado la aprehensión de los presuntos asesinos se ha debido a la presión ejercida de la población a través de redes sociales.


Hechos como éstos dan muestra del extremo de la violencia contra las mujeres y la impunidad que existe para ejercer justicia sobre la muerte de una fémina, asevera el Consorcio para el Diálogo Parlamentario y la Equidad Oaxaca.


Sueños rotos


El caso de la joven estudiante de 19 años de edad, Adriana Pastelín García, fue el último que conmovió a la población luego que a dos días de su desaparición su cuerpo fue hallado semienterrado en cercanías de un arroyo en la comunidad de La Toma, perteneciente a Mazatlán Villa de Flores. Ella se dirigía a su escuela cuando la asesinaron.


La vida de Josefina Martínez Santos acabó a los 22 años de edad. En enero, la estudiante de la Universidad Autónoma "Benito Juárez" de Oaxaca (UABJO), fue localizada sin vida –días después de sus desaparición– en el fondo de un barranco en jurisdicción de la población de Santiago Tenango, perteneciente al distrito de Etla, y de acuerdo con el resultado de la necropsia de ley, fue estrangulada.


A esta lista de asesinato de mujeres se integra el caso de Saraí Ramírez Bustamante, quien también fue hallada sin vida dentro de una poza ubicada en inmediaciones de San José, Llano Grande, Miahuatlán, caso que la Fiscalía General del Estado descartó como feminicidio; así como el de Ivonne Berenice Guevara Reyes asesinada de un tiro en la nuca, en Xoxocotlán.


En ninguno de estos casos existe esclarecimiento del caso o detención del presunto asesino.


Presión social


Pese a que la asociación civil Consorcio para el Diálogo Parlamentario y la Equidad considera que la presión de la ciudadanía para el esclarecimiento y justicia de los casos es garantía para que las autoridades actúan de manera eficiente, reconoció que en alguno de éstos la presión social motivó una respuesta más inmediata a los lamentables hechos.


Así ocurrió con el asesinato de Dulce María Martínez Allende de 16 años de edad y estudiante del Colegio de Bachilleres de Oaxaca (COBAO) de Huautla de Jiménez, quien fue encontrada sin vida en un paraje que conectaba a su domicilio con la escuela. Por los hecho se detuvo a dos hombres.


El fin de la vida de Vanesa Mejía Narváez, estudiante del CBTIS 26, acabó a metros de su casa en manos de un asaltante que le robó el celular. La joven regresaba de su casa después de la escuela.


Por el hecho lamentable ocurrido en noviembre del 2014 cuando la joven regresaba de la escuela se detuvo al asaltante por los delitos de homicidio calificado con las agravantes de ventaja y alevosía.


En este caso, la familia realizó una marcha para exigir justicia a la Fiscalía General del Estado.


La respuesta inmediata de la autoridad se registró por el asesinato de la normalista Karenth González Reyes en septiembre del 2014. Ella fue asesinada de un balazo en el tórax, además de ser atacada sexualmente en las riberas del río Atoyac, cerca del Instituto Tecnológico de Oaxaca (ITO). Su cuerpo se encontró a orilla del río a horas de su asesinato.


Los presuntos culpables fueron detenidos y casi 10 días después de los hechos el Juez Quinto en materia penal dictó auto de formal prisión a Silverio Benítez Pacheco y al policía estatal Benito Hernández Martínez, por el crimen de feminicidio.


Falta mano dura


La defensora de los derechos de la mujer, Yésica Sánchez Maya, señaló que la impunidad se ha convertido en el arma más peligrosa para los feminicidios, pues no haber detenidos, ni sentenciados es el signo de la permisividad que tienen las autoridades ante los hecho de violencia contra la mujeres.


La falta de respuesta de las instancias de participación de justicia se registró en diferentes ámbitos relacionados a la violencia de género, lo cual abre las puertas para que los hombres escalen en agresiones hasta llegar al feminicidio.


Sánchez Maya agregó que los presupuestos reducidos para las fiscalías es la regiones se ha convertido en punto clave para la lentitud de los procesos de investigación debido a que la falta de personal.


Al gobierno que culmina, dijo, le faltó mano dura en la aplicación de las leyes que protegen a las mujeres.


Datos:


508


Femicidios ocurridos en el sexenio de acuerdo a Consorcio


83


muertes en lo que van del año


4


estudiantes murieron en trayectos de casa a la escuela o viceversa


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