Cuatro indocumentados centroamericanos, entre ellos un guatemalteco y un hondureño, murieron al ser trasladados en condiciones ifrahumanas a bordo de una camioneta donde viajaban junto con 28 personas más, en los límites de Oaxaca y Veracruz.
Según los primeros reportes policíacos, el vehículo fue abandonado en la carretera que lleva a la comunidad de Novara sobre la carretera federal 145, perteneciente al municipio de Tres Valles.
Las primeras indagatorias señalan, que el Instituto Nacional de Migración habría instalado un retén de revisión en la carretera a Novara y cuando la camioneta pasó por la zona le marcaron el alto para hacer la revisión correspondiente; sin embargo el chofer de la unidad hizo caso omiso y siguió su marcha.
Los agentes de migración siguieron al vehículo y le dispararon en varias ocasiones, obligando al vehículo a detenerse y a sus conductores a huir.
Al realizar la inspección hallaron al grupo de indocumentados, algunos víctimas de deshidratación al viajar hacinados dentro del vehículo; además de los cadáveres de cuatro personas más.
Los heridos fueron trasladados en ambulancias de la Cruz Roja y del grupo de rescate Águilas Doradas, a diferentes nosocomios localizados en Tres Valles y otros al Hospital General de esta Tuxtepec.
Los cuerpos de las víctimas fueron trasladados a las instalaciones del Servicio Médico Forense en Cosamaloapan en Veracruz.
