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Rechaza iglesia aislarse ante la delincuencia

Foto(s): Cortesía
Redacción

A unas cuantas horas de que se confirmara el hallazgo del cadáver del párroco José Alfredo López Guillén, de la Arquidiócesis de Morelia, Michoacán, desaparecido desde el lunes pasado, en Oaxaca, el obispo auxiliar Gonzalo Alonso Calzada, expresó esta mañana que, a pesar de la violencia en el país, "los sacerdotes y demás ministros de la Iglesia Católica asumimos los riesgos que conlleva seguir trabajando y viviendo al lado de nuestros pueblos".


"No es poniéndonos rejas, ni metiéndonos en una cápsula como vamos a terminar con la violencia, pero podemos ganar mucho si autoridades de los tres niveles y ciudadanos en general, trabajamos unidos", indicó. "Sólo juntos podemos inhibir la acción de la delincuencia", señaló en conferencia de prensa el obispo de la Arquidiócesis de Oaxaca.


Luego de la misa en la Catedral Metropolitana de Oaxaca, el jerarca precisó que la Arquidiócesis de Antequera, se mostró profundamente consternado por el caso del párroco del templo católico de la Santísima Trinidad de Janamuato, municipio de Puruándiro, allá en territorio michoacano.


"A todos nos duele la pérdida de una vida, no importa si es sacerdote, periodista o cualquier otra persona", dijo. "El nivel de violencia en el país, que ha llegado hoy a sacerdotes de la Iglesia Católica, es signo de la descomposición social que sufriendo", reforzó ante los reporteros de la fuente.


El obispo Alonso Calzada dijo que a pesar del asesinato de sacerdotes y los robos sacrílegos como el más reciente ocurrido en Zaachila, donde hurtaron la corona de plata de la Virgen de La Soledad, en la capilla del barrio del mismo nombre, es muy difícil restringir el acceso del público a los templos o recuentos de oración.


Quizá con la instalación de cámaras de video vigilancia, como el caso concreto de la Catedral Metropolitana, "podremos inhibir la acción de la delincuencia, pero no todas las comunidades tienen los medios para allegarse de esos equipos", explicó.


Antes, llamó a todos los oaxaqueños a abonar con buenos actos a la reconstrucción social y la paz. "No es cruzándonos de brazos, ni optando por la vía de la violencia como vamos a lograr un escenario de estabilidad, armonía y paz social", dejó en claro.


A ocho días de que el pueblo católico conmemore el segundo aniversario de la Coronación Pontifica de la Virgen de Juquila, el obispo fue insistente en su convocatoria al diálogo sincero y abierto, por constituir la vía segura para avanzar hacia la reconciliación y la paz social.


"No es poniéndonos rejas, ni metiéndonos en una cápsula como vamos a terminar con la violencia":


Gonzalo Alonso Calzada, obispo auxiliar de Oaxaca.

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