CIUDAD DE MÉXICO.- El arte de confeccionar por la línea vertical cuidando la calidad de los tejidos y el rigor en la construcción volvió a repetirse bajo el crédito de la diseñadora Purificación García.
En una aproximación al Otoño 2016, la creativa, quien alterna el trabajo de costura con diferentes disciplinas artísticas, sorprende al vestir la sencillez con un toque sutil de riqueza.
Si habla de azul, evoca al pavo real como tema de color para sus piezas aparentemente sencillas. Si habla de abrigos, piensa en texturas abullonadas de lana que, bajo tratamientos de última tecnología, no pesan. Suma vuelo en circular, añade el matiz rojo y se ríe del frío.
El sastreado de los trajes de tweed con tramas a cuadros exhibe una influencia setentera, como la que también se admira en pantalones de corte campana y sacos de botonadura dorada.
Los chalecos en tejido de punto siguen la arquitectura de la asimetría, alargando en un bloque de color negro la figura delgada de una mujer que camina en tacones altos de terciopelo y lleva un bolso de raso y cristal tono azabache.
Abrigos de brocado de manga tres cuartos rematados con un holán coordinan con vestidos lisos y verticales, ideales para lucir en cualquier festejo nocturno.
Renglón aparte para las túnicas de crepé de seda, cortadas al sesgo y adornadas por una cenefa de plumas de gallo. Éstas se ven complementadas por pantalones amplios que le dan movilidad a una silueta que representa la contemporaneidad desde cualquier ángulo.
Sus básicos de temporada
- Abrigos de corte innovador
- Una o varias prendas en color blanco
- Vestidos y chalecos en tejido de punto
- Trajes de gala negros
- Bolsos de neopreno
- Tejidos ricos sobre prendas lisas
- Mascadas de seda en contraste con tu atuendo
