Decepcionados por las condiciones actuales para vivir en un país declarado independiente hace 206 años, los oaxaqueños apuntan que no tienen motivos para celebrar la libertad alcanzada por los héroes de la patria.
En la capital del estado, la ciudadanía se siente molesta porque ni siquiera puede transitar con libertad en su ciudad y en su estado.
Largas jornadas laborales durante todo el año para “medio vivir” con microsalarios, lastiman.
"Vivimos peor que antes"
“¿Se puede celebrar aún la Independencia?”, es la respuesta de Elvia Vale Jiménez respecto al sentimiento que le genera la celebración de Independencia que se conmemora este 16 de septiembre.
La desilusión que tiene la mujer sobre los gobiernos en México resalta su expresión facial y un sutil tono de sarcasmo en su voz.
Trabajadora en el interior del mercado 20 de Noviembre de la capital, la cocinera tradicional reconoce que le entristece ver el deterioro económico y social del lugar donde vive, y las condiciones en las que pueden crecer su nietos.
“Dicen que somos libres, pero más bien creo que vivimos peor que antes y estamos en una esclavitud moderna”, dice la mujer, quien trabaja por casi 12 horas los 365 del año para cubrir las necesidades básicas.
La oaxaqueña no encuentra motivos para festejar su libertad como ciudadana, cuando expresa que no puede ni transitar libremente por el zócalo y por su estado.
“¿Qué se puede festejar de la libertad? Para mí no hay independencia ni libertad”, sostiene la comerciante.
Necesitamos una patria "de a deveras”
En medio de un mercado poco transitado por los visitantes, en comparación con la misma fecha en otros años, doña Elvia pide que los problemas se solucionen por la vía pacífica, que los funcionarios trabajen para el pueblo para poder festejar unas fiestas patrias “de a deveras”.
Sentimientos iguales invaden a la panadera Teresa Jiménez, quien con un matiz de coraje se siente “ahorcada, atada para poder salir adelante”.
Considera que la solución de los gobiernos a los problemas en la entidad sólo beneficia a unos cuantos grupos y se sigue ignorando al resto del pueblo. “En lo personal, no tengo nada que celebrar, estamos mal en la sociedad”, expresa.
Libertad, en estado “tomado”
“No sé a qué le podemos llamar libertad cuando vivimos en un estado tomado por un grupo, mientras que el resto nos tenemos que limitar”, apunta el mercader Juan Carlos Suárez, quien como ciudadano se siente acorralado y violentados sus derechos ante las circunstancias actuales de la entidad, respecto al conflicto magisterial.
Así también, el festejo de la Independencia de México es cuestión de costumbre para algunos ciudadanos, pues a pesar de sentirse dolidos por el desempleo, por las reformas a las leyes, salen a las plazas a “dar el grito “.
Así lo reconoce Epifanio Barrios, quien espera una respuesta respecto a un empleo. El hombre apunta: “Es una tradición de todos los años, pero vemos que los indígenas son todavía una parte del pueblo que no tiene garantías para su vida; ellos siguen en la discriminación por el propio gobierno”.
Romina Rodríguez Salinas, comerciante de la ciudad, considera que el amor por la patria se pierde cada año, pero por razones de convivencia con amigos o con la familia, el 15 de septiembre se sigue celebrando.
“Vemos un zócalo lleno de protestas, con vallas para dividir a los propios ciudadanos”, agrega.
"Sin soberanía"
Estudiantes de la Facultad de Derecho de la Universidad Autónoma Benito Juárez (UABJO) consideraron que aún se conserva parte de la independencia alcanzada para México; sin embargo, el hastío de la sociedad por la forma de gobernar es cada vez mayor.
Fernando Martínez, estudiante, visualiza que de continuar el ambiente en la sociedad como hasta ahora, podría brotar una nueva revolución en el país.
Por su parte, Alfredo García Aguirre dice que desde hace muchos años la independencia se perdió; testimonio de esto es que México depende mucho de lo que ocurre en el extranjero, por lo que dice que no existe soberanía.
“Hasta ahora, también muchos sectores de la población carecen de muchos derechos”.
El oaxaqueño detalla que a nivel personal celebra su identidad, pero a nivel general, social, política y económicamente no hay muchos motivos por los cuales deba hacerlo.
“¿Qué es la Independencia?”
“¿La Independencia? Pues se supone que es la libertad de todos los mexicanos, que después de una lucha se lograron derechos, y ya hay quien venga a mandarnos de otros países”, expresa un comandante de la Policía del Estado.
“En Oaxaca hay problemas políticos, pero aún es un país libre. Me gusta mi estado y en México aún no tenemos la obligación de ir a la guerra, no se te molesta”, agrega el servidor público.
En tanto que jóvenes estudiantes de bachillerato titubearon para responder sobre lo que representa para ellos la libertad y la independencia de su país.
-¿Qué será? mmmm, creo que somos un país dependiente.
-¿Por qué lo consideras así?
-Pues somos dependientes del gobierno, creo, dijo Daniel, del Bachillerato Especializado en Contaduría y Administración de la UABJO.
-¿Qué es la Independencia para ti?-- se le preguntó a Ricardo, de la misma escuela.
-¿Qué será? Pues somos dependientes, ¿no?, porque nos maneja el gobierno. No se puede uno rebelar.
